31 may. 2009

Dechat: "Los penales son una lotería; les tocó a ellos"


Las lágrimas que mojaron completamente el rostro de Cóppola, preparador físico de Crucero, y varios jugadores, denotando la misma tristeza, sentenciada la serie, no dejó lugar para el habitual trabajo periodístico post partido. Y es entendible.
Después de varios meses de inagotable trabajo, los jugadores sufrieron el primer cachetazo en serio en este Argentino B. Para muchos, caso Pey Brítez, Polaquito Cabrera, Dardo Romero y Mariano Medrano, fue un cachetazo difícil de asimilar, ya que son prácticamente parte de la familia colectivera.
La bronca contenida, la desazón a flor de piel y los rostros cabizbajos sólo querían una cosa: escapar de ese espacio de felicidad donde nada parecía propio.
Con tanta angustia atragantada, no hizo falta demasiado para entender que, a veces, el silencio dice mucho más que cualquier palabra.
No obstante, cuando los jugadores sólo deseaban que el motor del micro se ponga en marcha para emprender el regreso y salir de una pesadilla inacabable, el técnico Pedro Dechat se hizo unos minutos para dejar su punto de vista.
"Más allá de que no haya sido un buen partido y que ninguno haya jugado bien, se jugó como una verdadera final; llegamos al primer objetivo que eran los penales, pero después los penales son una lotería donde alguno tiene más fortuna que el otro o está un poco más tranquilo en ese momento, cualquiera puede ganar y esta vez le tocó a ellos", señaló el entrenador, quien se mostró cauto aunque dolido por el traspié sufrido.
"Pasamos cuanto tiempo sin perder en nuestra cancha y vinimos acá y ganamos ante un marco imponente de gente, nos recuperamos y llegamos a los penales, pero no pudimos", enfatizó.
En caliente, el DT afirmó que "estamos golpeados y dolidos, pero sabemos que tenemos otra chance y nos vamos a recuperar porque hicimos un gran sacrificio y no vamos a dejar de luchar por esa otra posibilidad".
Al momento de analizar el partido de ayer, manifestó: "En el primer tiempo se hizo muy difícil para nosotros debido al fuerte viento, que nos imposibilitó jugar por abajo, y tuvimos que jugar mucho al pelotazo, pero ellos también tiraron muchos pelotazos; la pelota se fue mucho afuera de la cancha y se jugó demasiado por arriba".
"En el segundo tiempo se pudo jugar más, manejamos mejor la pelota, nos pusimos en ventaja y ellos nos empataron, otra vez nos pusimos arriba y se jugó como una final, no bien jugada, pero arduamente disputada; creo que ganamos bien, aprovechamos nuestro momento y ganamos bien, después lamentablemente no se pudo definir a favor en los penales", agregó.
Sobre las sorpresivas salidas de Mosevich y Cabrera, de buen rendimiento hasta entonces, explicó: "A Mosevich lo saqué porque tenía una contractura, si no lo dejaba; lo mismo que a Cabrera, los dos salieron por lesiones, el único cambio táctico fue el de Derlis, que lo vi un poco cansado y no tenía más respuestas, pero a Mosevich y Cabrera los saqué porque son muy importantes y queremos que se recuperen para los partidos que vienen".
Consultado sobre cómo se revierte este incómodo presente para encarar lo que viene, Dechat afirmó que "ni bien lleguemos a Misiones lo primero es descansar y recuperarnos porque sufrimos un gran golpe, es duro ver a un equipo que festeje un ascenso, no es fácil, pero las heridas se van curando desde el mismo momento en que emprendemos el viaje; seguramente el martes (por mañana) o el miércoles ya estaremos bien para plantear el partido con el próximo rival; yo siempre digo lo mismo, si te toca perder no hay mucho tiempo para el lamento, rápido hay que lavar las heridas y preparar lo que viene porque aún hay posibilidades y todavía podemos ascender".
Por último, el técnico hizo un balance de la serie perdida. "No creo que Estudiantes haya ganado bien la serie, porque ellos en Misiones tuvieron mucha más fortuna de la que nosotros tuvimos hoy (por ayer); Mancinelli, pese a ser un arquero enorme, casi comete un error gravísimo y se le escapa una pelota que nos podría haber dado el ascenso; fuimos parejo y por eso la serie se resolvió en los penales", redondeó.
Con respecto a lo que viene en la Promoción, donde espera Gimnasia y Esgrima de Mendoza o Alvarado de Mar del Plata (se resuelve en estos días), el ex técnico de Boca Unidos de Corrientes reconoció que "conozco a los dos rivales, sé que hace tiempo están trabajando y que perdieron varios partidos en la temporada; son rivales que están trabajando pero seguro están fuera de ritmo; tienen la ventaja deportiva y definen como local, que no es un dato menor, pero nosotros tenemos que salir de este momento y pensar que todavía tenemos una chance de ascender y que la podemos abrochar".

A doce pasos de la gloria


A un paso quedó Crucero de ascender. O mejor dicho, a doce. Logró ganar en Córdoba, lo hizo por la mínima diferencia, y llevó la definición a los penales. Pero ahí apareció nuevamente Mancinelli, la figura indiscutida de la serie final, y el que festejó fue Estudiantes.
El arquero, decisivo en Misiones al tapar varios mano a mano, ayer contuvo los últimos tres remates de la definición y le dio al Celeste cordobés el pasaporte al Argentino A.
Crucero, sin jugar bien, ganó 2-1 en los 90 minutos y equilibró el global 4-4, pero cayó 3-1 desde los doce pasos y dejó escapar la primera gran posibilidad de subir a la tercera categoría del fútbol argentino, aunque ahora tendrá una nueva chance en la Promoción, donde lo espera Gimnasia y Esgrima de Mendoza.
Si sos cabulero, el 3
Tres fueron los penales que tapó Mancinelli ayer. La misma cantidad de mano a mano detuvo el arquero en Misiones. Esos tres puntos perdidos en la tierra colorada fueron decisivos. Los tres de ayer sólo sirvieron para prolongar la ilusión. Tres goles había hecho Bottino en la ida. Sólo Dardo Romero, el 3, convirtió su penal. El rival convirtió tres. Y así, ya suman tres las ocasiones de ascender que se le escapan a Crucero para subir al Argentino A. Casualidad o no, para el Colectivero ni la tercera fue la vencida.
Revertir la historia en terreno foráneo no venía nada fácil. El 2-3 del partido de ida dejaba la serie casi sellada. Sin embargo, Crucero le pagó con la misma moneda a Estudiantes. Así como el León cordobés ganó inmerecidamente en Misiones, Crucero poco hizo para ganar en Río Cuarto. No obstante, “encontró” dos goles en momentos clave, llevó la serie a los penales y detuvo por un instante el corazón de las más de 10 mil personas que reventaron el estadio Ciudad de Río Cuarto.
Pero una vez más apareció en su esplendor Mancinelli y el festejo, fuegos artificiales mediante, quedó en la ciudad cordobesa, que por varias horas se tiñó totalmente de celeste.
Pudo haber sido
Finalmente Dechat repitió el equipo y Crucero se mantuvo en su idea radical: 4-4-2. El objetivo carecía de misterios, y la idea era irse al descanso sin goles en contra y, dentro de las posibilidades, con alguno a favor. Y lo programado había salido a la perfección. Aunque Estudiantes jugó mejor, levemente mejor, sobre todo cuando la pelota pasó por Nicolás Rodríguez, el conjunto misionero terminó la primera parte 1-0 arriba.
Pero antes de eso, le costó, y mucho, hacerse de la pelota, sacársela al rival y, sobre todo, crear situaciones.
“Si creamos la mitad de las ocasiones que tuvimos en la ida no tengo dudas que estamos tres goles arriba de este equipo”, había dicho Dechat durante la semana. Y razón no le faltaba. El problema es que ayer no originó ni siquiera el 10 por ciento de aquel total.
Dardo Romero por primera vez perdió en la individual, esta vez con Rodríguez. Soto jugó quizás su peor partido con la camiseta de Crucero y Marzo no pudo cerrar la serie en la única que tuvo, sobre el final, que pudo haber sido el 3-1.
Del otro lado, Estudiantes no pareció sentir la ansiedad de tener que definirlo. Sin hacer un buen papel tampoco, mantuvo el juego lejos de Mancinelli y le dio aire al exigente Bottino en la ofensiva. Y con esos argumentos lastimó a Gaona.
Un cabezazo de Di Santo apenas desviado, a los 15’, un mano a mano que Gaona le tapa al propio delantero un minuto más tarde y otra gran intervención del uno jardinense ante un disparo de Bottino inclinaron la balanza a favor del local.
Crucero, confundido en el arranque, llegó a través de un cabezazo desviado de Romero y un tibio remate de Cabrera. Pero en la tercera que tuvo, a los 47’, Cabrera aprovechó una pelota que le quedó picando en la medialuna del área tras un tiro de esquina rechazado y la puso de primera contra un ángulo, inatajable para el uno.
Previamente, el segundo línea anuló perfectamente una conquista local por off side pasivo de Di Santi, que no tocó la pelota de Bottino con dirección al arco pero intervino y participó en la jugada que derivó en gol.
En el complemento, lejos de caer en el nerviosismo esperado, Estudiantes siguió manejando el desarrollo. Con la figura de Carrizo, que tapó todo en el fondo, y el criterio latente de Rodríguez y Pérez en el círculo central, el León tuvo el empate en Chiaretta, pero el volante mandó por arriba una pelota increíble tras sacarse dos hombres de encima.
La salida de Mosevich, lesionado, se sintió. Crucero, con el inagotable trabajo de Marczuk en el medio, la solvencia de Medrano atrás y el sacrificado desempeño de Cabrera, lo aguantaba. Pero Estudiantes era más. Y se notaba.
A los 20’, Rodríguez escapó a un marcador, encaró al área y se cruzó con Gamarra, que puso la pierna y lo bajó. Indiscutible penal que el propio número 10 cambió por el empate con un disparo que se metió arriba, cerca del ángulo.
Pero enseguida nomás, Brítez, quien en la práctica del sábado había sido el que mejor le pegó en los tiros libres, convirtió un verdadero golazo de más de 30 metros que descolocó totalmente a Mancinelli.
Con un cuarto de partido por jugar, Crucero se aferró a la igualdad global, no fue inteligente para definirlo con un rival por momentos jugado en ataque y llegó más confiado a los penales. Pero menos certero.
Gaona le tapó el remate a Pérez y Brítez tenía la chance de la ventaja. Pero Mancinelli intuyó el remate de Pey, se agigantó bajo los tres palos y se vistió de héroe al detener también los remates a Cúder y Escobar Fretes. El resto se tiñó de celeste.

ESTUDIANTES
José Mancinelli
Cristian Acosta
Miguel Carrizo
Juan Palandri
Emiliano Zapico
Maximiliano Gómez
Sebastián Pérez
Franco Chiaretta
Nicolás Rodríguez
Luis Di Santo
Gastón Bottino
DT: Hugo Mattea.

CRUCERO
Julio Gaona
Gabriel Mosevich
Juan Matto González
Mariano Medrano
Dardo Romero
Franco Cabrera
Carlos Marczuk
Germán Gamarra
Pedro Brítez
Derlis Soto
José Luis Marzo
DT: Pedro Dechat.

Gol en el primer tiempo
0-1 47m. F. Cabrera (CN)

Goles en el segundo tiempo
1-1 21m. N. Rodríguez –p- (E)
1-2 23m. P. Brítez (CN)

DEFINICIÓN POR PENALES
1-0 N. Rodríguez (gol)
1-1 D. Romero (gol)
1-1 S. Pérez (Gaona)
1-1 P. Brítez (Mancinelli)
2-1 C. Acosta (gol)
2-1 W. Cúder (Mancinelli)
3-1 F. Chiaretta (gol)
3-1 Ecobar Fretes (Mancinelli)



Cambios ESTUDIANTES:
ST, 15’ Mario Búffali por Gómez, 24’ Sebastián Uranga por Di Santo y 41’ Maximiliano López porr Zapico.

Cambios CRUCERO:
ST, 15’ Horacio Correa por Mosevich, 31’ Martín Escobar Fretes por Soto y 33’ Walter Cúder por Cabrera.

Arbitro: César Walter (Santa Fe, muy bien)
Amonestados: Chiaretta y Rodríguez (E) y Romero, Medrano, Soto y Gamarra (CN)
Estadio: Ciudad de Río Cuarto.

25 may. 2009

¿Vuelve la Fórmula 1 a Argentina?


Luis Luzzi, empresario argentino que organizó el GP de la Argentina en 1993, aseguró el domingo, luego del Gran Premio de Fórmula 1 que se disputó en el Principado de Mónaco, que habló con Bernie Ecclestone (patrón de la F1) y que el proyecto de que la máxima cita mundial del automovilismo se vuelva a correr en Argentina está en vías de concreción.
Aquello que parecía imposible, de un momento a otro tomó un tinte de realidad que despertó las ilusiones de los amantes latinoamericanos de la F1: el regreso de la categoría a la Argentina.
El responsable de tamaño proyecto es el empresario argentino Luis Luzzi, quien aseguró que las posibilidades están intactas: "Estamos trabajando, todavía no presentamos el proyecto pero cuando esté listo lo vamos a hacer público". "Hablé con Ecclestone porque lo conozco desde que tuve la plaza en 1993. En ese momento quise correr en Palermo, algo que no fue posible y se terminó corriendo en Autódromo de Buenos Aires. En ese momento logramos un contrato por 8 años pero no nos daban los números y tuvimos que desvincularnos", contó.
Sobre el posible regreso, Luzzi confirmó: "Estamos estudianto el proyecto, hablando con la persona que diseñaría el circuito. Sería en dos partes: una permanente y una parte callejera".
El empresario continuó con sus explicaciones: "Un prestigioso abogado tuvo contacto con Sergio Massa por este tema y él me sugirió hacer aquí la carrera. Yo insistí con la posibilidad de Palermo pero me convencieron para hacerla en Mar del Plata, por capacidad hotelera, por el aeropuerto y la logística toda".
En concreto aún no hay precisiones, pero la organización trabaja forzadamente para lograr el objetivo: "Tenemos que presentar el plan, ver los números y estudiar todas las posibilidades, no queremos que el país gaste dinero, será una gestión para amortizar la inversión en 10 años", determinó.
Después de 10 años sin ver en vivo a los principales pilotos del mundo (la última carrera en Buenos Aires fue en 1999), el país está ante una nueva e histórica posibilidad. Los amantes del deporte motor se ilusionan. ¿Será posible?

23 may. 2009

Vientos de cambio


Se fue Matos. Llegó Rubén Martínez. La dirigencia del básquet misionero vislumbra vientos de cambio. Y los efectos no tardaron en ponerse en evidencia. En rápidas y eficientes decisiones, los nuevos dirigentes del deporte de la naranja reestructuraron la forma de disputa de los torneos formativos de la Liga Provincial, dividieron a la provincia por zonas (Norte, Centro y Sur) y le resolvieron a los clubes cuestiones económicas importantes. Cortos viajes implican menos gastos.
Y la competitividad se mantiene, ya que en el Top Cuatro se mezclarán los mejores de cada grupo.
Pero el punto quizás más importante con respecto a las nuevas medidas que adoptaron Martínez y compañía no estuvieron en los más chicos. Ni siquiera involucró a los clubes misioneros. Se trata de la selección misionera de básquet categoría mayores, que desde hace unos días dirige Juan José Bidarra.
El popular Huevo, quien se desempeña como entrenador de las divisiones menores del Oberá Tennis Club, reemplazó en el cargo de la selección a José Luis Pisani, quien justamente dirige al plantel profesional de OTC en un torneo superior como el TNA, que acaba de entrar en zona de receso.
La llegada de Bidarra plantea tantos interrogantes como posibilidades de crecimiento. El ex entrenador de Tokio tendrá una nueva posibilidad en el Campeonato Argentino de Selecciones, que se llevará a cabo en 30 días en Salta.
Mentalizados siempre en mantener la categoría, quizás único objetivo en cada cita anual, Misiones acudirá al norte argentino precisamente con la idea de no bajar y tener que disputar un Promocional para volver al "más campeonato de los argentinos".
Pero en este caso, y la prometió el propio Huevo, la selección estará conformada por valores locales. Algo que siempre se pide desde los diferentes sectores del deporte. Bidarra dijo que no habrá lugar para los "extranjeros" que juegan para clubes misioneros. Que se afrontará la parada con créditos "colorados". Y que sólo así habrá algún tipo de reconocimiento para los basquetbolistas de nuestra provincia. Y razón no le falta.
Con Fabio, Romero y Treise como estandartes, Bidarra apuesta al recambio progresivo. Es hora de darle lugar a aquellos que semana a semana dan sobradas muestras de merecer su espacio.
El técnico no sólo confía en su ojo clínico a la hora de escoger a los más chicos. Sabe que tiene tiempo suficiente como para armar un equipo "preparado" y no ir a Salta con uno "de urgencias".
Caramuto, Fulquet y Rivas, ex dirigidos suyos, también se entusiasman con este nuevo proyecto puesto en marcha.
Está claro, mancomunados, dirigentes, entrenadores y jugadores, crecer es posible.

18 may. 2009

El fútbol emergente




Huracán deslumbra y divierte con juego a propios, golee o no, y a extraños, gane o pierda, como aquella noche ante Independiente.


Godoy Cruz combate angustias que le inyectan los cuestionados promedios con la vacuna de la base lúdica del fútbol.


Lanús recurre a la sabia de quien empezó alguna vez a enamorarse de la pelota cuando siente haberse olvidado de lo que es para revertir desánimos.


Los tres equipos se sustentan en el juego colectivo con libertades individuales que ni siquiera son coartadas por sus técnicos cuando algún jugador, llámese Javier Pastore o Leandro Caruso, pecan de individualismo desaprovechando una posibilidad de gol.


River e Independiente transitan por los caminos del drama. De buenas a primeras aparecen en el Monumental con adelantado ambiente electoral banderas hirientes contra los jugadores, como si a ellos les gustara perder, jugar mal, y si es que llega a pensarlo, desvalorizarse en el multimillonario mercado futbolero.


Néstor Gorosito fue claro en su concepto de mantener posiciones naturales en sus jugadores. Recuérdese aquella frase de "la mesa en la cocina y el inodoro en el baño", poniendo fin a los secuenciales cambios de ubicación ejecutada por su antecesor Diego Simeone. Los jugadores de River, es cierto, siguen perdidos en su casa, más parecida a un laberinto, y no saben dónde queda el baño o la cocina. Pero flaco favor hacen los hinchas ofendiendo antes de que los jugadores siquiera toquen la pelota. Que no hubo banderas en Parque Patricios también es cierto, pero el tema perduró durante toda la semana. Es posible abstraerse de ese ambiente? Y justo le tocó jugar con un equipo que se siente libre en una cancha de fútboly que con el correr de este torneo comenzó a darse cuenta de que aún con las responsabilidades profesionales a cuestas la ludicidad que dio la génesis a un futbolista esté siempre presente.


A River se lo ve obnubilado, como suele ocurrir ante las angustias. Parece mirar en demasía tablas de posiciones, hacer cuentas matemáticas cuando en realidad el futbolista tiene que jugar y el entrenador hacer jugar.


Independiente transita por una situación similar. En algunos partidos parece emerger como en aquel partido ante Newell's pero parece que sólo se queda en prólogos. Aun con un empate agónico fechas atrás el entrenador Américo Gallego fue claro al señalar que jugando así se iba a perder más que ganar. Lo sufrió ante Argentinos y no tuvo milagros de final ante Godoy Cruz y ante el mixturado Estudiantes, que lo goleó impiadosamente.


Los dos equipos, cada uno a su forma, jugaron al fútbolde la mejor forma que pueden. La catarata de insultos tan baratos como viscerales de los hinchas qué pueden aportar. Tal vez crean que los futbolistas puedan interpretarlo como un tirón de orejas como ya les dio el entrenador tras la goleada ante Lanús. Pero un latir venenoso de las multitudes anónimas solo hacen sentir miedo. Acaso no fueron barras bravas a apretar durante la gestión de Pedro Troglio o la de Claudio Borghi?.


Cómo no va a sentir temor el futbolista. Cómo va a buscar en su interior aquello que hizo de él un jugador de pelota para ponerlo en el field. Se hace difícil. Estos últimos torneos están cacheteando la costumbre de que los grandes como River o Independiente, o San Lorenzo, sí o sí tienen que estar arriba.


Boca volvió a una victoria en el torneo vernáculo que no se le daba desde hace tiempo y se lo relacionó con la vuelta de Riquelme. Arsenal es uno de los equipos más livianos hoy en día y si bien no aparece como una medida, sirvió para anestesiar molestias que si no tuvo expresión es por la continuidad del equipo en la Libertadores. Uno sale campeón, uno sale último y el resto repartido por el enorme medio.


El fútbol siempre fue así, y ahora parece molestar que Lanús o Tigre, como en los dos torneos anteriores, se hayan animado, o Colón se anime y Huracán vuelva a animarse a sacudir los pedestales de los históricos. El problema es que si los chicos son los inesperados candidatos y animadores en la definición del torneo, va de suyo que los otros, los grandes, deberán conformarse con lo que queda, el gran medio, o el último lugar.

11 may. 2009

¿La tercera será la vencida?


No pasó mucho desde el último partido de un equipo misionero en el Argentino A. Pero a ese Candelaria, humilde, sacrificado, conservador pero oportunista, le llegó súbitamente su final en el 2006, cuando una serie de pésimas y desacertadas decisiones de Vidal González, su presidente, lo crucificaron a la máquina del tiempo.

Pero hoy, poco tiempo después, el fútbol misionero vuelve a tener su gran revancha de la mano de Crucero del Norte, que tras ganarle el clásico a Guaraní quedó a un paso de volver a la tercera categoría del fútbol argentino.

El Colectivero, que ganó de punta a punta la zona 8 de la fase regular, fue el único equipo que clasificó a la final con una fecha de anticipación. E invicto.

El equipo de Pedro Dechat, que por momentos jugó de manera conservadora, fue el más goleador del Argentino y el que menos partidos perdió: dos.

Aunque para muchos los números no sean indicativos concretos de verdaderos niveles de rendimientos, está claro que tampoco pueden ignorarse. Mucho menos en una instancia tan decisiva como la que está jugando.

Lo concreto es que ahora, luego de recibir a La Florida sólo para completar el fixture, Crucero apuntará todos sus cañones a la final, donde tres equipos pelean por el único lugar, aunque todo indica que el histórico Estudiantes de Río Cuarto será el rival en dicha instancia.

Crucero ya disputó 33 partidos en este interminable Argentino B. Podría lograr el ascenso jugando 35, siempre y cuando gane la serie (si el rival es Estudiantes definirá afuera, caso contraro cerrará la llave como local), aunque haber llegado a este punto también le brindará la chance, en caso de perder la final, de ascender jugando una promoción con un equipo del Argentino A (de Gimnasia de Mendoza y Alvarado de Mar del Plata saldrá el adversarrio).

Hace dos temporadas, cuando la forma de disputa era diferente, Crucero perdió en las semifinales, como local ante Racing de Olavarría y por penales, la posibilidad de jugar una final.

El año pasado las esperanzas de llegar a la final se vieron frustradas luego de caer con Central Córdoba en Santiago del Estero en la última fecha del cuadrangular (un empate lo hubiera hecho finalista).

Pero hoy, con las experiencias que significaron dichas eliminaciones, hay motivos, plantel y recursos suficientes como para dar el salto. En las dos primeras no se pudo. ¿Será la tercera la vencida?

8 may. 2009

El fútbol de izquierda


Ángel Cappa, el entrenador de moda por estos lares, sostiene que el fútbol puede ser de izquierda porque depende de nosotros. Así, da lugar a pensar en un fútbol de derecha. Un deporte efectista que busca ganar a como de lugar, dejando atrás la identidad y premiando el eogísmo.

"Un entrenador, en un congreso, dijo que había hecho una encuesta acerca de qué es jugar bien, y que la gente no se puso de acuerdo y por lo tanto él concluyó que jugar bien es ganar. Entonces yo dije que había hecho una encuesta preguntando qué era una puerta. Y como no encontré una definición precisa llegué a la conclusión de que las puertas no existen", agrega Ángel, a modo comparativo.

De izquierda catalogan a Pep Guardiola y su Barcelona. Un equipo que puede servir de Dream Team para quienes no vivieron la época noventosa de Cruyff. Un conjunto que llena los ojos de fútbol, de pases, de sincronización, de goles y obras maestras. ¡Showtime!. Y que cuando no puede llevar a la práctica tanta teoría, termina metiendo un gol en el minuto 93. "El 1-0 es el peor resultado", tendría que ser la nueva máxima impuesta por el maldito gol de visitante que vale doble. El Barca caía ante el Chelsea, pero Iniesta clavó un derechazo que se metió de lleno en la historia blaugrana. Barcelona logra que se disfrute tanto un 6-2 ante el Madrid, y en el mismísimo Bernabéu, como un gol sobre la hora. Lo importante es que en los dos casos no renunció a sus ideas. Salvo cambios tácticos de turno, el dueño de la pelota fue el equipo catalán. En un caso ante una defensa permeable y en el otro ante un equipo que puso dos líneas de cuatro hasta el último segundo. Claro que en ese fatídico minuto 93, los ocho jugadores estaban a la altura de Petr Cech y nadie pudo cubrir el disparo del niño español.

César Luis Menotti dijo el año pasado en el diario Marca, y de manera acertada, que "para mí el Barça son Iniesta y diez más. Además, nunca se queja, no tiene una cara alegre ni cara de pícaro, ni es guapo... y eso le vale muchas suplencias. Tiene más bien cara de oficinista o de estudiante de secundaria, y eso le perjudica increíblemente. Un día de éstos tendría que hacer algo loco, tirarle la pelota a alguien o algo así, para que lo respetaran más".

En el mundo fútbol empezaron a respetarlo. No por cosas locas, sino por lecturas del juego que marcan la diferencia, que imponen respeto. Marca, recupera, juega, piensa y hace goles. Eso vale más que cualquier guapo de barrio.

Y parece, nomás, que ganarán los buenos. La final entre el Manchester United de Cristiano Ronaldo y el Barcelona de Messi tiene todos los argumentos para tirar la casa por la ventana. Dos grandes equipos, con grandes jugadores y que practican un juego similar, podrán dirimir quién es el mejor de Europa. No llegaron mediocres, ni pesimistas. Llegaron quienes debían llegar, quienes pueden darle una alegría a los hinchas neutrales, gane quien gane y pierda quien deba perder.El United lleva un invicto en la Champions de 25 partidos (por algo será) y Barcelona va en busca de terminar una temporada que puede ser perfecta (final de Copa del Rey y casi campeón liguero). Un combo que logró el mimísimo Ferguson en 1999.

"A la izquierda sí le interesa el contenido, la ilusión, la emoción. A la derecha no le importa la emoción, le importa ganar guita y punto. Y para ganar guita, destruyen el planeta, destruyen a la gente. Es el “pisalo, pisalo”. Desde los medios te forman una opinión. Pero también hay una paradoja: aparece Huracán, hace tres pases seguidos, y la gente se olvida de lo que le estuvieron diciendo los medios durante treinta años", sostiene Cappa.

El fútbol de izquierda es emocional. Tanto como ver un Chelsea-Barcelona.

¿Podrá Nadal ser el mejor de la historia?


Nadal es sin ninguna duda el mejor tenista español de todos los tiempos, pero si miramos títulos y estadísticas, aún le falta mucho para ser el mejor de la historia, ni siquiera se acerca, por numero de Grand Slams, ya que nos tenemos que ir a la posicion número 20 en la lista histórica para ver el nombre de Rafael Nadal, cuando Roger Federer es el numero 2, después de Pete Sampras.
Por supuesto, tenemos que contar que Rafael Nadal tiene tan sólo 22 años y le queda toda una carrera por delante, y lo que nadie puede discutir es que es el rey de la tierra batida, aunque en el último año ha ganado también el Open Australia y Wimblendon, rompiendo las estadísticas españolas y convirtiéndose en el primer jugador español en ganar el Open Australia.
Tan sólo el sueco Bjorn Borg ha gando más Roland Garros con 6 torneos, que Rafael Nadal, y caso de que ganara este año conseguiría batir el récord de la historia de números de Roland Garros ganados consecutivos. Por otra parte, Rafa demuestra su poderío en arcilla no sólo en el torneo francés, ha ganado consecutivamente los últimos cuatro torneos del Master 1000 en Roma y los últimos 5 consecutivos del Master 1000 de Monte Carlo y todo esto con tan sólo 23 años.
A fecha de este escrito es el quinto mayor ganador en cuanto a premios se refiere de la historia del tenis, y sólo le queda el US Open para hacerse con los 4 Grand Slams de la temporada.
Por lo tanto, y aunque le quedan algunos Grand Slams para estar a la cabeza de la historia mundial del tenis, le queda mucha carrera por delante y sin ninguna duda está en la cabeza de la historia del tenis español y del deporte mundial, y para muchos considerado como el mejor deportista español de la historia.
Dejemos correr el tiempo, y éste nos dirá hasta dónde Rafa es capaz de llegar.

4 may. 2009

Crucero, cerca del ascenso


Crucero, indudablemente, y los números lo indican, explotó futbolísticamente en este Cuadrangular final. Con sus 10 puntos sobre 12 posibles no sólo se transformó en el mejor de los 16 que llegaron a esta instancia, sino que además es el equipo más goleador y el que mejor diferencia de goles tiene a favor.
Tiene aceitada la columna vertebral. El punto fuerte es el medio, con Carlos Marczuk como principal referente. El capitán obereño, constante y rendidor a la hora de recuperar y distribuir, ha potenciado el nivel de Germán Gamarra en el círculo central, y esto a la vez permite que Brítez y Cabrera intercambien posiciones casi de memoria, conscientes de que el pacman del medio le otorga ciertas libertades, sobre todo cuando se juega en el Andrés Guacurarí.
Polaquito y Pey recuperaron niveles consagratorios y ahora manejan a la perfección los conceptos de marca y creación cuando las circunstancias así lo requieren.
La llegada de dos “veteranos”, como Derlis Soto y José Luis Marzo, dio los resultados esperados, porque más allá del opaco debut de ambos en Corrientes en la reanudación del Argentino, se soltaron con el correr de los partidos, demostraron condiciones técnicas y mentales diferentes y se complementaron de la mejor manera para darle otra explosión al ataque. El paraguayo, con gestos técnicos tan inesperados como productivos, siempre se las ingenia para dejar mano a mano al entrerriano, quien en cada definición demuestra por qué fue figura y goleador tantos años en Primera División.
Tampoco hace falta recordar los datos, las estadísticas y las mejores intervenciones de Gaona para entender el por qué Crucero es uno de los dos equipos menos goleado del Argentino B. El jardinense, que en su momento estuvo casi 1000 minutos con la valla invicta, se ha convertido en una pieza clave no sólo por sus atajadas, sino, y sobre todo, por su voz de mando y su manera de ordenar, lo que ha llevado a que la última línea tenga mayor seguridad.
El punto más flojo, o menos fuerte, para que se entienda mejor, está, no obstante, en la defensa. Romero y Mosevich son fundamentales a la hora de proyectarse y también tienen personalidad y carácter en la recuperación. Sin embargo, las constantes subidas a veces no tienen los relevos suficientes y Matto González y Rodríguez tienen que salir a cortar lejos y quedan fuera de escena. En este cuadrangular mostraron ciertos contratiempos en la anticipación y en ciertas ocasiones dependen exclusivamente de la llegada de Marczuk para no quedar a mano a mano. De cualquier manera, la presencia de Medrano por el Gato ajustó los desacoples y le dio otra personalidad al juego aéreo.

Pittana: prueba superada en La Bombonera


No habrá cumplido el sueño de su vida, quizás, pero haber dirigido en La Bombonera a Boca por primera vez habrá sido un lindo como esperado desafío para el árbitro misionero Néstor Pittana.
“Ahora sólo me falta dirigir a River”. Pícaro, honesto y verborrágico. Así se muestra el juez a pocas horas de haber dirigido en una de las cancha más históricas del fútbol argentino, latinoamericano y mundial.
El hombre de negro, nacido en Corpus hace 33 años, reconoce que “disfruté el partido, disfruté las paredes que tiraban de los jugadores y la precisión que se ve en esta categoría”, y a la vez agrega: “Individual y grupalmente, los futbolistas de Primera tienen una técnica muy buena”.
Pittana, quien con Boca-Banfield dirigió su 23º partido en la máxima categoría, y el sexto en lo que va del año (dos por el Torneo de Verano y cuatro por el Clausura), reconoce que se dio un “gusto” en La Bombonera, y también se muestra optimista de cara a lo que viene: “El primer objetivo es lograr continuidad en Primera División; después ojalá pueda llegar a ser árbitro internacional”. “Por ahora disfruto el presente y trato de vivir el semana a semana de la mejor manera”, acota.
A la hora de rememorar su actuación del último domingo, donde el Taladro se impuso 3-2, el pito señaló que “uno se da cuenta durante y después del partido cómo anduvo; lo principal es no quedarse con dudas y tomar decisiones rápidas, porque si no te desconcentrás; el fútbol de hoy es muy rápido”.
“Te soy sincero, la verdad que no me reprocho nada; quizás se me escapó el agarrón sobre Forlín en el área, pero si el jugador me preguntaba le iba a decir la verdad, que no alcancé a observar nada. En el gol de Palermo no vi carga sobre Devaca (el defendor de Banfield); es fácil cobrar infracción del atacante siempre, pero a mí al menos no me pareció infracción”, dijo sobre dos de las jugadas polémicas.
“La verdad que no sentí ninguna presión extra por tener que dirigir en La Bombonera, un escenario muy importante, la gente se mostró muy cordial desde que llegué, me sentí muy cómodo”, reconoció.
Para el juez, conocer cómo viene uno y otro ayuda a manejarse dentro de la cancha. “Por suerte se dio un partido abierto, y eso me ayudó. Banfield estaba obligado a sumar puntos para escapar del descenso y entonces no se metió atrás, y Boca siempre está obligado a ganar, más allá de que no venga bien; el juego de los dos favoreció al buen arbitraje”, destacó.
Por último, Pittana, quien también fuera jugador de Tigre de Santo Pipó y Guaraní, ponderó la actitud de Martín Palermo, a quien consideró “un gran jugador y una excelente persona”. “Le dije si me podía hacer la gauchada de pedirle al Pato (Abbondanzieri) que se cambie el buzo (de color negro, que se confundía con la camiseta oscura de Banfield), y me dijo ‘no te hagas problemas, ahora cambiamos’; le agradecí mucho el gesto”.
Mientras observan los pasos del Pelado Pittana, los demás árbitros misioneros se entusiasman con la posibilidad de seguir el ejemplo, brillar en la elite del fútbol grande y ganarse un nombre entre los referentes del referato nacional.