26 mar. 2012

Gorosito, el primero en caer


La policía española detuvo al ex presidente del Club Real Arroyo Seco, Patricio Daniel Gorosito, acusado de ser cabecilla de una banda que traficaba cocaína en bolsas de carbón a Portugal.
La novedad fue difundida por la revista española Interviu y confirmada a La Capital por la jueza federal de Presidencia Roque Sáenz Peña, en Chaco, Zunilda Nirenperger, que investiga los orígenes del envío dado que la empresa sospechada de despachar la droga tiene domicilio en Quitilipi, en la provincia norteña.
"Patricio Daniel Gorosito, un argentino de 61 años, está en una prisión catalana acusado de dirigir una organización de traficantes de cocaína a la que la policía ha intervenido en Argentina y Portugal 900 kilos de droga", precisó la prensa española. En realidad son 843 kilos de esa sustancia ilícita.
La confirmación causó perplejidad en la zona por la notoriedad del detenido, ex presidente del Real Arroyo Seco, club que en 2008 vendió sus terrenos a Rosario Central en alrededor de 16 millones de pesos y se fusionó con la Academia Duchini. El club llegó a participar en el Torneo Argentino B y ahora participa en la Liga Regional Sud, de la cual Gorosito es el actual presidente.
La trama del contrabando de cocaína se conoció cuando la policía argentina recibió hace una semana la información de que siete argentinos se encontraban presos en Europa por la detección del intento de ingresar al puerto de Lisboa, en Portugal, 393 kilos de cocaína en bolsas de carbón vegetal.
En Barcelona detuvieron a Gorosito y en Las Palmas de Gran Canaria a Leonel Zanello. En Lisboa quedaron presos los cinco restantes: Leonardo Hugo Prodan, Rolando Andres Di Renzo, Matías Hernán Franchetti, Miguel Hugo Moreno y Walter González Camaño.
A raíz de este primer procedimiento se pudo desbaratar en el puerto de Buenos Aires, dos días después, un cargamento de 450 kilos de cocaína camuflados en bolsas de carbón a punto de ser exportados a Lisboa, Portugal.

De Chaco a Europa.
Se presume que Gorosito fue quien organizó el contrabando de cocaína a partir de conexiones con la empresa Carbón Vegetal del Litoral SRL, con sede en Quitilipi, Chaco. La jueza Nirenperger consignó a este diario que tanto el envío de la cocaína como el control aduanero de la carga se hicieron en Quitilipi. Por ello están presos por orden suya otras cinco personas en una cárcel chaqueña: dos controladores aduaneros, un socio gerente de la empresa sospechada, un despachante de aduana y el encargado del lugar donde se almacena el carbón.
La jueza señaló asimismo que la investigación detectó un tercer envío de cocaína con destino a Portugal que nunca llegó a destino. El cotejo de la ruta del buque donde se fletó el cargamento pasó por Santos, en Brasil, pero nunca llegó a Lisboa, su puerto de destino.

El hombre fuerte
La pregunta que latía sin respuesta certera hasta el presente es cómo prosperó un hombre que hace dos décadas tenía una vinería en Arroyo Seco llamada Patricio Primero para convertirse en un hombre acaudalado y poderoso en la zona, impulsor de la construcción de las instalaciones magníficas en 21 hectáreas de un club en medio del campo, en el kilómetro 265 de la autopista Rosario-Buenos Aires. Al cabo de ese proceso llegó a tener un vínculo próximo con el presidente de la AFA, Julio Grondona.
Los que lo conocen en su terruño señalan que el rasgo distintivo de Gorosito fue el perfil mínimo y la astucia. Nadie lo conoció públicamente hasta que formó el Real Arroyo Seco, según las voces del pueblo, con la finalidad de utilizar el fútbol para lavar dinero procedente de otros emprendimientos. Ninguna causa judicial llegó a formarse en su contra pese a que muchas veces estuvo nombrado en relación al tráfico de estupefacientes. Se le atribuyó, por ejemplo, responsabilidad al encontrarse dos avionetas en un campo a 3 kilómetros de Sanford con 400 kilos de marihuana, en septiembre de 2006, aunque nunca estuvo imputado.
Real Arroyo Seco fue fundado en 2004 por Gorosito. Un artículo publicado en este diario en junio de 2008 daba cuenta de que el club apareció de la nada, tuvo un ascenso llamativamente vertiginoso y se desarrolló a pasos agigantados en base a inyección de capitales, "luego de que su mecenas perdiera las elecciones internas en el Arroyo Seco Athletic Club, institución señera de la ciudad ubicada a 30 kilómetros de Rosario".
El estadio fue bautizado José Omar Pastoriza, "quien fuera amigo de Gorosito como el presidente de la AFA Julio Grondona, asiduo visitante al club". Las tribunas tienen capacidad para 10 mil personas y allí hizo varias veces Tiro Federal de local cuando estuvo en primera, en la temporada 2005/2006. El predio tiene todas las comodidades necesarias para un plantel de primera división, como lugares de entrenamiento, gimnasio y alojamiento de primer nivel.
Gorosito fue también en Uruguay gerente del club Deportivo Colonia. Una nota publicada en 2007 por el diario uruguayo La República en base a un informe atribuido de la Secretaría de Inteligencia del Estado de Argentina. La nota destacaba: "Perdió las elecciones en el club Arroyo Seco Atletic Club, el club tradicional de la ciudad, y armó un club modelo en menos de dos años para desarrollar sus actividades non sanctas". "Su poder es extraordinario. Tiene un estadio modelo nuevo y un equipo conformado por argentinos, brasileños y uruguayos. ¿Cómo hizo Gorosito para desarrollar este proyecto deportivo en tan poco tiempo? La respuesta, según los investigadores, es una sola: «detrás del mismo está el presidente de AFA»".

En 2005, merced de una intrepidez sin escollos, Gorosito llevó a su flamante creación, el Club Real Arroyo Seco, a la final del Torneo Argentino A. El partido definitorio era con Gimnasia y Esgrima de Concepción del Uruguay. Y surgió un problema.
Se descubrió que en el equipo arroyense jugaban seis extranjeros –tres uruguayos y tres brasileños– que no contaban con permiso laboral ni residencia regular en Argentina. En el partido de ida, Real Arroyo Seco se impuso por 3 a 0, pero el Consejo Federal de la AFA le dio por ganado el juego a los entrerrianos por 1 a 0 por indebida inclusión de los jugadores. A raudales, los comentaristas de sitios web y foros de simpatizantes acusaban, con la ligereza del anonimato, al club sancionado por estar manejado por un traficante de drogas que usaba al equipo para lavar dinero (http://tinterior.blogcindario. com/2005/05/00355-ultimomomento- real-arroyo-seco-finalista.html).
Un entrenador misionero también mantuvo estrechos vínculos con el mencionado Gorosito. En el futuro podrían aparecer pruebas incómodas.

12 mar. 2012

Crucero, muy cerca de la B Nacional


Qué cerca y qué lejos a la vez. Poco gente tomó nota, pero Misiones nunca estuvo tan cerca, y habrá que ver si alguna otra vez lo estará, de tener un representante en el Nacional B de fútbol.
Arrancó el Undecagonal final del torneo Argentino A y mucha gente empieza a preguntarse de qué se trata.
Lastimosamente, y hay que reconocerlo, Misiones es una provincia que no se caracteriza por el calor que su gente pueda darle al deporte local. Sea en la disciplina que sea, sólo en excepcionales ocasiones aparece ese aliento que muchas veces es un punto a favor, y que sin dudas potencia los rendimientos individuales y colectivos.
La gente no entiende, ni hace mucho tampoco por entenderlo, qué es un Undecagonal. Sólo basta que uno le diga que son 11 equipos y que el mejor de todos logra el ascenso a la B Nacional para que recién comience a formarse una idea de lo que se está jugando.
Es cierto que los formatos de disputa de los diferentes torneos que diagrama el Consejo Federal no son los más accesibles del mundo para entender, pero también es cierto que muy poca gente, demasiada poca, se esfuerza por involucrarse en la cuestión y meterse de lleno en la materia.
Crucero, un equipo incipiente, sin mucha historia y con poca gente, está muy cerca de lograr lo que ningún equipo misionero consiguió en su historia: jugar en el Nacional B.
Las participaciones de Guaraní y Mitre en los torneos nacionales fue lo más importante que vivió en materia deportiva a nivel de clubes la tierra colorada en sus casi 60 años de vida.
Pero hoy la bandera misionera la lleva Crucero. Y sería bueno, oportuno y hasta casi decisivo para el futuro del equipo, que los amantes del fútbol nuestro apoyen masivamente al Colectivero en esta patriada rumbo a la segunda categoría del fútbol nacional.
Hay plantel, estructura y ambiciones, y un estadio colmado sería lo único que falta para conseguir ese objetivo tan postergado.
Afortunadamente, en el arranque del Undecagonal (grupo de 11 donde juegan todos contra todos a una sola rueda y el mejor asciende, para que se entienda una vez más) el estadio Andrés Guacurarí contó con un buen marco de público, y fueron cerca de cuatro mil personas las que decidieron apoyar al equipo de Santa Inés.
Es un inicio alentador. Pero a medida que vayan pasando los partidos, y si aumentan las posibilidades del abanderado de Misiones, sería muy importante que cada vez haya menos espacio disponible en el Andrés Guacurarí, sea en la popular, la platea, los palcos o colgados del alambrado.
El Colectivero ganó la primera de sus 10 finales. Le quedan otras nueve. Cinco afuera y cuatro adentro, contra los tres cordobeses (Racing, Sportivo Belgrano y Talleres) y Unión de Mar del Plata. Si gana esos 12 puntos, sumados a los tres que ya consiguió frente a San Martín de Tucumán, Crucero necesitaría sumar sólo seis de los 15 puntos como visitante para subir a la B, donde están River, Rosario Central, Gimnasia La Plata, Gimnasia de Jujuy, Instituto de Córdoba, Quilmes, Huracán, entre otros grandes del fútbol nacional.
Como el referente Guaraní en los Nacionales de 1971, 81, 82 y 85, el entusiasta Mitre en los Nacionales de 1972 y 75, el aguerrido Rosamonte de Apóstoles en el Torneo Regional de 1995, el humilde Tigre de Santo Pipó en el Argentino B de 1999 y el sacrificado Candelaria en el mismo certamen en 2004, Crucero necesita el apoyo del futbolero misionero para llegar a la B Nacional y codearse con los grandes del interior.
Los futbolistas de Crucero demostraron que en la cancha responden. Por momentos tratan de jugar bien y florece lo mejor del equipo. A veces no se puede. Pero en todos los casos salen a jugar para ganar y para poner a Crucero en el Nacional B. Un apoyo masivo sería la frutilla del postre para llegar a la elite.