20 abr. 2012

OTC renueva las ilusiones de los misioneros

OTC se hace camino al andar. Y hay que reconocerlo, porque después de 17 años, el básquet misionero nunca estuvo tan cerca de recuperar su lugar en la elite nacional. La gran campaña del equipo obereño en el TNA, cuya semifinales lo tienen como protagonista, trae a la mente recuerdos que parecían archivados. Cómo olvidarse de aquel 15 de junio de 1995, cuando el equipo entonces dirigido por Rubén Magnano lograba el ascenso a la Liga Nacional tras dejar en el camino a Regatas de Mendoza en cinco apasionantes y muy parejos juegos. Este OTC, con una base más ‘extranjerizada’ que la de aquel equipo posadeño, está dejando muy bien parado al deporte misionero. Por categoría y convocatoria, se trata de lo más competitivo que tiene la provincia actualmente en materia deportiva. Y sin desconocer que afronta recién su tercera temporada en la segunda categoría del básquet argentino, es para destacar que los dirigidos por Eduardo Pfleger se hayan instalado entre los mejores cuatro del país. Esperanzarse con el ascenso no puede ser una utopía. Aunque reconociendo la mayor jerarquía, a priori, de los demás rivales (sobre todo de Unión Progresista y Argentino de Junín), el Celeste demostró que llega a la instancia decisiva del certamen en su mejor momento individual y colectivo. La mancha negra en este buen presente fue la inentendible pelea que protagonizaron hace un par de semana el yanqui Nwankwo y Martín Müller en Charata, en el tercer punto de la serie ante Italiana, pero el entrenador enfrió cabezas y acomodó nuevamente las piezas en su justo lugar. Después de zafar raspando del descenso en su primer año de competencia, el año pasado OTC llegó a clasificar, pero su sueño de pelear cosas importantes duró hasta donde dieron las capacidades individuales, valerosas pero limitadas. Pero ahora los dirigentes, esos que sí se mueven para conseguir apoyo (el aporte del Gobierno Provincial también fue fundamental), decidieron apuntar un poco más alto, arriesgar en mayor medida y formar un plantel más competitivo. Quizás no como para pelear un ascenso, pero sí para exigir hasta al rival más encumbrado. Y así se fue abriendo camino el representante misionero. Con una base prácticamente foránea (sólo el pibe Ezequiel Stadler es oriundo de la tierra colorada), el Celeste disfrutó muchas más alegrías que tristezas en la fase regular, donde incluso se aseguró con antelación un lugar en el TNA1, zona que integraban los mejores cinco de la primera fase. En dicho Pentagonal aparecieron, quizás, los primeros interrogatorios respecto a para qué estaba OTC. De local logró la fortaleza que todo candidato necesita, pero de visitante casi nunca hizo pie, incluso ante rivales de menor categoría. Cuatro victoria e igual cantidad de derrotas lo dejaron en el tercer puesto del TNA1, por lo que igual consiguió la ventaja deportiva de localía en el primer cruce de playoffs. El adversario era Italiana de Charata, ganador del TNA2, que ofreció resistencia hasta donde pudo. OTC empezó a definir la llave con sus dos victorias en casa, y aunque cedió el primer juego en Chaco, lo cerró en el cuarto, también afuera. Y ahí empezó a verse otro rendimiento fuera de Oberá, la gran cuenta pendiente. Lo mismo ocurrió en las semifinales de la zona Norte, ante Unión de Sunchales, que venía de sorprender a Estudiantes de Concordia en la instancia anterior. Los dirigidos por Pfleger no tuvieron problemas en exponer credenciales ante su gente y con el 2-0 viajaron tranquilos a la cuna láctea del país. Y se repitió la historia. Descuento en el tercer punto y sentencia en el cuarto para el 3-1 y el pase a las semifinales del certamen, donde ya se suman los mejores dos equipos de la zona Sur, históricamente más fuertes que los de la zona Norte. Ahora la envergadura de los rivales se potencia. La ventaja de localía cambia de vereda y las obligaciones también. Habrá que ver hasta dónde puede OTC contagiar sus ganas, hacerle frente a rivales con más historia e ilusionarse con un ascenso. Lo de Luz y Fuerza, que tan gratos recuerdos dejó para el deporte misionero entre 1994 y 1996, ya es pasado. Pero el presente de OTC obliga a entusiasmarse.