29 abr. 2009

Entre periodistas y "periodistas"

Entiendo que el periodismo tenga como finalidad formar opiniones en el público. Pero la verdad, hay periodistas que no hacen más que embarrar la profesión con comentarios totalmente subjetivos, fuera de lugar y que en ciertas ocasiones terminan siendo cómplices de aquello mismo que critican.
Para muchos, lo que dice la televisión es, lastimosamente, la verdad absoluta. Se da en todos los sectores de la profesión, pero en el deporte, quizás en la misma medida que en el espectáculo (que contiene lo más bizarro de la materia), a veces se construye tal puterío que nos replanteamos dos veces si escogimos bien la profesión o si debemos resignarnos a ser parte de ella.
Este comentario viene a colasión después de ver canales como TyC Sports y Fox Sports, que se denominan los dueños del deporte en Argentina y América, respectivamente, y que lamentablemente han ingresado a un pozo del que para salir apelan a todo tipo de variables poco convincentes.
Al mejor estilo Mariano Grondona, algunos periodistas -no todos, vale aclararlo- dan vuelta de manera exageradamente evidente un comentario ante un resultado deportivo. Si antes pensaban una cosa, con el resultado puesto opinan lo contrario. Ya nadie parece mantener una idea concreta, todo gira en torno a mantener la buena relación con el/los protagonista/s. Programas que se dicen de DEBATE no sirven más que para darle la razón a varios de esos que piensan que de fútbol, por nombrar el deporte más popular, habla cualquiera.
Saber de historia del deporte no implica ser buen periodista deportivo. Saber escribir, relatar, comentar o filmar un evento deportivo, tampoco. No es mi idea exhibir el manual del buen periodista, pero después de todo lo que se ve en los programas de los canales mencionados, me dieron ganas de opinar al respecto. No se trata tampoco de tirar nombres (mejor evitar futuros problemas), pero la gente, la gente preparada, inteligente, sabe distinguir cada caso. Yo valoro a los periodistas que se ganaron un nombre. Pero a los que se lo ganaron con respeto. Cuestionando, criticando, opinando y reflejando tal cual como sudecen las cosas. Valoro al que se compromete con la realidad. Con la causa. Y sobre todo, al que no tiene temor. Lástima que no haya una escuelta de Rodolfo Walsh. Digo, para seguir los mejores ejemplos sobre cómo hacer periodismo.
PD: Poco tiene que ver este comentario con la idea del blog, pero a veces las actitudes de otros "colegas" obligan a emitir una opinión.

21 abr. 2009

Sólo los ejemplos dan fe a las palabras


Cada vez tengo menos dudas: los argentinos (en este caso no me queda otra que generalizar) amantes del fútbol somos verdaderos animales sociales.
Ya no se trata sólo de la gente, de los simpatizantes, fanáticos e hinchas fervorosos. De esos que van a la cancha a descargar la bronca contenida. La impotencia semanal. El estrés diario.
Lo que pasó el domingo en ocasión del clásico Crucero-Guaraní fue algo exageradamente anormal. No tuvo razón de ser y es sumamente criticable.
Aunque no se justifique bajo ningún punto de vista, puede llegar a entenderse que un hincha, un fanático, un futbolero desequilibrado mentalmente actúe como salvaje, queriendo solucionar todo a los golpes, con insultos, corridas, etcétera.
Ahora bien... que sean los propios jugadores, y máxime teniendo en cuenta que son profesionales, los que actúen como energúmenos, hace presagiar que estamos demasiado lejos de aquello que decimos. Y está claro que sólo los ejemplos dan fe a las palabras.
Cuando el árbitro Alberto Flores pitó el final del partido, jugadores, asistentes, utileros e integrantes de ambos cuerpos técnicos se agarraron a trompadas, literamente hablando, se insultaron, se corrieron y se dieron de lo lindo a lo largo y ancho de la cancha. Y todo ante la atónica mirada de las al menos 5 mil personas que llegaron hasta Santa Inés.
Pero lo que da bronca es saber que la mecha en este caso la encendieron los protagonistas directos de la historia. Esos mismos que antes de cada partido se ponen el cassette y se autoconvencen: "ojalá salga un buen partido, que gane el mejor y que todo termine en paz".
En algunos casos el deseo puede -y debe- ser real. Pero en muchos casos, y el domingo quedó de manifiesto, se borra con los puños todo lo que se dice con la boca.
Aunque al fútbol misionero le cueste, sería más una necesidad que una obligación por parte del Tribunal de Penas del Consejo Federal, que todos los involucrados en la escena sean sancionados.
Sólo así dejaremos de ser verdaderos animales sociales, donde prevalece la ley de la selva y sólo se impone el más fuerte...
Con palabras no alcanza muchachos. Sólo los hechos dan fe a las palabras.

16 abr. 2009

Las venas abiertas de los clubes


Sería ingenuo creer que el deporte se practica exclusivamente por la pasión. Que se juega por amor a la camiseta. Por orgullo.
Hoy, más que nunca, y al ver cómo lloran las finanzas de los diferentes clubes del mundo, está claro que se marketinizó todo. Así, mientras las entidades más grandes de cada categoría marcan terreno, las “más pequeñas” tratan de hacerle frente a la situación como pueden. Y así les va. Con ganas, esfuerzo y voluntad, ambiciones potenciadas y excesiva energía, ya no alcanza para llevar a un equipo a la gloria. Sin presupuesto, materia prima indiscutible para que lleguen los éxitos, navegar sin turbulencias es imposible.
Sea a nivel internacional, nacional, regional o local, las diferencias entre los poderosos y los débiles están a la vista. No hace falta incursionar en detalles para ver la brecha entre ambos.
En el ámbito doméstico hay sobradas muestras de ello. Atlético Misiones fue el primero en bajarse del torneo de la Liga Posadeña. Y aunque la excusa fue la mala relación con la entidad madre del balompié posadeño, está claro que costear una participación implica más gastos que beneficios. Y que por eso el Tricolor desistió de participar, al menos en las divisiones más importantes.
En la primera B se bajó Almagro antes que arranque el torneo. La semana pasada, y en pleno desarrollo de la competencia, tomó la misma medida Deportivo Garupá y Sporting de Santo Pipó ya confirmó que ni bien finalice el certamen desistirá de seguir participando. En todos los casos, el motivo fue el mismo: falta de presupuesto para sostener al equipo.
En la primera C se bajaron El Laurel, que ganó con puntaje ideal el Apertura, y Social y Deportivo Unidos, que prefirieron no hipotecar su futuro y dar un paso al costado.
¿Se puede entonces, en estas condiciones, llevar adelante un proyecto deportivo sin aportes “extras”? Por los hechos parece que no. Ojalá lleguen “capitales”, privados o gubernamentales, y las venas abiertas de los clubes puedan cicatrizar.

Círculo vicioso


Diego Maradona. Carlos Bilardo. Julio Grondona. Oscar Ruggeri. Sueltos forman parte de la historia viviente del fútbol argentino. No caben dudas.
El mejor jugador argentino de todos los tiempos, el técnico de la selección campeona del mundo en el 86, el intocable dueño del fútbol nacional desde hace más de 30 años y el referente defensivo en los años gloriosos en los mundiales son íconos, para bien o mal, del deporte que más practican, disfrutan y sufren los argentinos.
Pero hay que decirlo. Por estas horas ya cansan a la sociedad entera. Desde que Diego asumió como DT de la selección argentina, con merecimientos reconocidos por su trayectoria como jugador pero a la vez con antecedentes poco favorables en el banco, la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) parece una aglomeración de focas en celo.
Bilardo, ex técnico del “10” del 86 al 90, parece una figurita sin rostro pese a su rol de manager general. El mandamás de la AFA, encerrado en su autoritarismo, quiere hacer felices a todos, pero no se da cuenta que en la lucha de poderes siempre hay vencedores y vencidos. O al menos, una parte que tiene que resignar más que la otra.
Diego insiste en la importancia de tener a Ruggeri y Mancuso como colaboradores en el cuerpo técnico. Para Bilardo son innecesarios. Y para el propio Don Julio también. Sobre todo si se tiene en cuenta la pésima relación que mantiene con el Cabezón.
A la selección la dirige el mejor de todos. El mejor jugador, claro está. No el mejor técnico, al menos por ahora. Que tiene su personalidad, fuerte, chocante, apasionada. El problema es que Grondona no da el brazo a torcer ni en las peores condiciones. Se aferra a sus causas y no da tregua. Y Bilardo, se sabe, es un tipo sin poder de decisión. Aunque su mejor acierto, quizás el único como técnico, fue darle vida a Maradona con la celeste y blanca.
Las reuniones que mantienen, día tras día, semana a semana, las tres partes involucradas en el asunto, cansan. Sobre todo porque no aparece nada fructífero. No hay soluciones a la vista. Ni fuera de la vista. Y sólo se amplían las diferencias entre todos y cada uno.
Por el bien de la selección, de los argentinos, en fin, de todos, sería bueno que el círculo funcione como tal, con todo el engranaje aceitado y las piezas en orden. Por ahora sólo se trata de un círculo vicioso. Vicioso de intereses.

OTC: prueba superada


Aunque parecía casi una utopía, OTC logró el objetivo de mantener su lugar en el TNA. Le ganó a Echagüe en Paraná 92 a 83 el quinto juego de la serie por la permanencia y seguirá jugando en la segunda categoría del básquet argentino.
Lo más importante que tiene Misiones en materia deportiva dio una clara muestra de actitud, sacrificio y amor propio para sobreponerse a una realidad que lo tenía prácticamente contra las cuerdas hace sólo uno días.
El equipo de Pisani, que terminó último en la fase regular y penúltimo en el TNA 2, tuvo que remarla siempre desde atrás luego de una temporada con más disgustos que alegrías.
La mala performance del Celeste cada vez que salía de Oberá y lo sufrido que terminaron siendo varios de los juegos como local hizo vislumbrar desde un primer momento que el paso previo a la Liga Nacional es un proceso sumamente infartante.
Lejos había quedado aquel 17 de octubre del año pasado, cuando OTC había conseguido su primera y única victoria en terreno extranjero. Había sido justamente frente a este mismo rival, y por la mínima (91-90), pero a partir de ahí, luego de su primera excursión fuera de Misiones, el conjunto obereño sólo sumó derrotas y derrotas.
Por eso, ganarle a un histórico como Echagüe, en Paraná, un partido decisivo, con el marco en contra, y todo lo que eso significa, parecía más un milagro que una certeza concreta.
Sobre todo después de la noticia de que el base Luciano Rivero, cabeza y conductor del quinteto entrerriano, quien no debía haber jugado por suspensión, “arregló” su situación y fue de la partida.
Pero OTC sabía que se jugaba la vida. La vida en la categoría. Con el crédito local José Fabio a la cabeza, los jugadores del Celeste salieron a la cancha conscientes de que una derrota sería echar por tierra lo que tanto costó la temporada anterior en la Liga B.
Un primer cuarto asombroso, donde al Oberá Tennis Club le salieron todas, y que terminó con ventaja misionera 27-10, le permitió al visitante encarar con mucha más tranquilidad los últimos 30 minutos. Y aunque sufrió por lagunas propias, una constante en este ciclo de Pisani, OTC mantuvo su predominio hasta la chicharra final e hizo estallar de felicidad no sólo a una de las principales ciudades de la tierra colorada, sino que mantuvo bien arriba el nombre de Misiones.
Es cierto. OTC no hizo una gran campaña. Falló más de lo que acertó y en reiteradas ocasiones recibió más abucheos que aplausos. Pero del mismo modo es cierto que tuvo la prueba de fuego en el TNA y la sorteó de la mejor manera. En líneas generales cumplió. Mantuvo su lugar en su primera temporada en la categoría y dio indicios de que, con pocas armas y mucho amor propio, se puede formar un grupo superador.
Quedará corregir errores, aprender de las malas experiencias y mejorar de cara al futuro.

13 abr. 2009

Un día de gloria


La verdad, no quería hacerlo. Pero me es imposible no compartir la felicidad después de ganar el Gran DT.
Imposible ocultar la satisfacción, algarabía y emoción por ser, al menos por una semana, la persona que más sabe de fútbol en el país.
Un dosis de intuición, suerte y algo de conocimiento me permiten por estas horas ser un tipo afortunado. Ser el mejor entre los 2 millones de argentinos que participan del juego que organiza el diario Clarín es algo que gratifica a cualquiera.
Lo percibí desde el mismo momento en que un periodista de Clarín me llamó para confirmarme la noticia. Y aunque me imaginaba un resultado positivo, o al menos metido en la pelea, no puedo negar que la confirmación de ser "el mejor del país" me puso la piel de gallina. Las pulsaciones multiplicaron su ritmo, la boca se quedó sin palabras y la mente se puso en blanco.
Del otro lado del tubo es escuchaba: Que pasame los datos, que mañana te hacemos la nota, que esto, lo otro. Mucha información para una mente totalmente ida, desarticulada de la realidad y vacía de contenidos.
Algo de ayuda de arriba hubo, indudablemente, más allá de las ideologías religiosas, ateas o deístas. Mucho de intuición también, porque al momento de elegir jugadores algo "divino" vino del más allá para inclinarse por uno u otro jugador. Los conocimientos previos ayudaron, quizás en ínfima medida, pero está claro que el factor suerte fue determinante.
Pero bueno, sólo quería compartir con los recientes amigos de este humilde blog este momento de inmensa alegría, donde sé que tanta pasión por el fútbol tuvo su merecido reconocimiento.

10 abr. 2009

Copa Davis: hambre de revancha


Después del fatídico 23 de noviembre, cuando España provocó un verdadero marplatazo en la final de la Copa Davis del año pasado, de a poco comienzan a aparecer aquellos que se ilusionan con ganar la primera Ensaladera de Plata. ¿Posibilidad concreta? ¿Utopía razonable?
No caben dudas que material humano hay. Y de sobra. Nadie puede negar, deportivamente, el nivel de David Nalbandian, quien pese a ser el segundo del equipo argentino es el referente y símbolo del equipo ahora comandado por Modesto "Tito" Vázquez.
El cordobés, ubicado actualnente en el puesto 15 del ranking mundial, demostró su verdadero nivel en carpeta justo frente a los mejores del mundo. Es cierto que cayó con rivales de menor jerarquía, pero también es inequívoco que el unquillense, a la hora de responder, responde.
Por su parte, Juan Martín Del Potro, flamante número cinco del mundo, hace tiempo dejó de ser promesa y hoy es una indiscutible figura del deporte argentino.
Fue el único tenista, además de Andy Murray -hoy por hoy el jugador más regular del circuito-, que pudo ganarle al español Rafael Nadal, número uno del mundo.
Pero la Copa Davis que se escapó en 2008 debe servir como experiencia. Creíamos que la serie estaba liquidada antes de jugarla. Se hablaba de champán cuando los españoles, humildemente, se aferraban a sus "escasas" posibilidades, ya que la ausencia de Rafa limitaba considerablemente al equipo de la madre patria.
Ahora, después de aquellos excesivos excesos de confianza (valga el juego de palabras y la redundancia), las expectativas son, o al menos debieran serlo, diferentes. Quedó demostrado que la soberbia, la desunión grupal y la falta de diálogo no llevan a nada. A problemas quizás. Pero nada positivo.
La historia, meses más tarde, permite ilusionarse.
Nalbandian y Del Potro se hablan, o al menos juegan juntos el dobles, algo para destacar. Además, Guillermo Cañas y Juan Mónaco están recuperando parte del nivel que los llevó a estar entre los mejores 25 del ranking, por lo que no se habla tanto de una dependencia Nalbandian-Delpo.
En los cuartos de final aparece República Checa, que dejó en el camino a Francia, el equipo que mayor cantidad de jugadores tiene entre los mejores 20 del mundo. La victoria checa causó sorpresa, y en Argentina fue bien vista, ya que las posibilidades, siempre hablando en potencial, crecen. El conjunto europeo es, a diferencia de los franceses, ultradependiente de lo que puedan hacer Tomas Berdych y Radek Stepanek, jugadores que ni siquiera eligiendo superficie marcan diferencias importantes sobre los singlistas nacionales.
Por lo pronto en Argentina ya comienzan a hacer futurolgía y a observar el fixture. Se habla de una eventual final, nuevamente, con España, que no debería tener problemas en sortear su llave hasta dicha instancia.
El nivel de los argentinos, la bronca contenida de la última final y ahora sí, el hambre de gloria, permiten pensar en grande. Será cuestión de corregir lo malo del pasado y potenciar las virtudes propias del presente. Aún falta, pero en esta parte del país ya se siente el hambre de revancha...

8 abr. 2009

La mística copera ¿existe?

La fase regular de la Copa Libertadores está llegando a su final. Y la verdad, los equipos argentinos la están atravesando con más angustias que regocijos.
Con excepción de Boca, que ganó todos sus partidos, los restantes cuatro representantes nacionales están más afuera que adentro.
La victoria sobre Cruzeiro como local le dio cierto oxígeno a Estudiantes, que se mantiene arriba de la Liga de Quito en el segundo lugar de su grupo, pero que igual está obligado a sumar en la altura en la última fecha para meterse entre los mejores 16 del torneo continental.
River, que sólo pudo igualar con Nacional de Montevideo 0-0 en el Monumental, en un partido más hablado que jugado, quedó contra las cuerdas, ya que deberá ganar o ganar lo que le queda para seguir participando.
Lanús, que gusta, gana y golea en el certamen doméstico, no encuentra el rumbo en la Copa, y excepto una utopía deportiva, dejará el camino americano para meterse de lleno en la conquista del Clausura doméstico.
San Lorenzo, al mejor estilo Marcelo Tinelli, dijo chau, chau, chau, chauuuuuuuuuu al caer en México. ¿Chau también para Russo? El mal presente futbolístico, tanto en la Copa como en el torneo argentino, lo tienen más adentro que afuera del Boedo.
¿Y Boca? Ahí anda. Sin dramas. Llevando la cuestión como quien no quiere la cosa. No gusta, pero hace feliz a sus hinchas. Como lo indica la historia copera, gana cuando hay que ganar. Sea en La Bombonera, Venezuela o Paraguay.
¿Cómo se juega la Copa? ¿Boca tiene la respuesta? Imposible saberlo. Lo único concreto es que el Xeneize hace 10 años viene haciendo estragos en el continente, y excepto un par de ocasiones, siempre se metió, al menos, en semifinales. Y todo indica que la juega de taquito. Por ahora le alcanza. Al resto ni eso.

Sí se puede


No hay dudas que las posibilidades de que OTC mantenga la categoría son pocas. Pero la verdad, si el porcentaje antes era de 20-80, hoy por hoy es de 45-55. ¿Los motivos? Primero, y fundamental, la ausencia de Luciano Rivero, el base de Echagüe que, luego del cruce con Radavero en el cuarto partido de la serie por mantener la categoría en el TNA, fue suspendido por un partido. Y este domingo, en Paraná, el Celeste y el dueño de casa jugarán el quinto y último partido de la serie a uñas y dientes. No hay margen para especulaciones. El que pierde desciende. El que gana se salva. Y festeja. Es simple.
Y más allá de la elevada dosis de optimismo que surgió luego de levantar un 0-2 e igualar la serie en Oberá, el equipo de José Luis Pisani encarará este último desafío, quizás el más importante de su carrera como entrenador, con una tranquilidad y una perspectiva que antes no eran tales.
El domingo no estará Luciano Rivero. El base titular de Echagüe. El que maneja los hilos del equipo y el que conduce cada ataque. Obviamente que la baja de Radavero en OTC también es un síntoma de preocupación para OTC, pero de la misma manera hay que reconocer y ser sincero: Echagüe pierde mucho más con la salida de Rivero.
También corrió el rumor, en la última semana, o mejor dicho, salieron a la luz, ciertos problemas económicos que tiene Echagüe para seguir participando en la segunda categoría del básquet argentino.
Más allá de esto, no hay que obviar un dato: el peso de Echagüe en la dirigencia nacional. El conjunto paranaense es un histórico de la categoría, es una plaza casi segura y por algún motivo TyC Max saca réditos importantes cada vez que televisa un juego en la capital entrerriana.
Por lo pronto, e imponderables al margen, lo deportivo se presenta parejo como nunca antes.
Es cierto que OTC ganó sólo una vez fuera de Misiones, y que luego sumó derrotas en serie. Abultadas o apretadas, pero derrotas al fin. También es cierto que esa única victoria fue en el mismo escenario donde el domingo se disputará la final (por la permanencia, claro está). Soñar no cuesta nada. Motivos hay...

7 abr. 2009

Para no olvidar...

En los malos momentos es donde aparecen los amigos. Aquellas personas que sienten, quieren y se acuerdan. Diego Yoni Maidana, el ex jugador de Atlético Posadas, que hasta hace un par de semanas estaba jugando en La Picada, sufrió la amputación del brazo izquierdo por una infección insalvable. Yoni, ese chico amigable, sociable y siempre bien predispuesto, no la está pasando bien. De condición humilde, grandes cualidades técnicas y mejores humanas, Maidana está internado en estos momentos, y así como varios compañeros y amigos se acordaron de él en tan mal momento, la familia agradecerá cualquier apoyo de aquellos que estén dispuestos a colaborar en la recuperación.
Fuerza Yoni...

El maldito fantasma de las suspicacias




¿Podrá un equipo misionero, después de algunos años, volver al Argentino A?
Lejos de ser una misión imposible, hoy existen sobrados motivos como para ilusionarse.
El histórico Guaraní Antonio Franco y el ascendente Crucero del Norte se instalaron entre los mejores 16 del Argentino B y están a un peldaño de alcanzar la tercera categoría del fútbol argentino. Pero escalar ese tan pequeño pero a la vez tan grande peldaño sale "caro". O, cuanto menos, puede hipotecar el futuro. Si no que lo digan varios de los clubes del interior del país que en cuestión de años desaparecieron del escenario futbolístico.
Historia al margen, y conocidos los grupos finales del Argentino B, es imposible no preguntarse si el fixture fue favorable para uno u otro. Si es mejor o peor enfrentar a rivales de diferentes provincias, si favorece o perjudica que los dos misioneros (con rivalidades belicistas a la vista) compartan zonas, etcétera.
El clásico Crucero-Guaraní y Guaraní-Crucero tiene tan corta vida como largos son los problemas (incidentes, heridos, internados, detenidos) que lo engloban. Y el último clásico, hace días, dejó un saldo másque negativo. Y ahora quedan dos finales. Que, indudablemente, serán a muerte.
De los dos misioneros, La Florida de Tucumán y Gimnasia y Tiro de Salta saldrá el primer finalista. La pregunta es inevitable...¿en caso de ser árbitros de la definición en el grupo, qué actitudes adoptarán si el clásico rival llega a la última fecha con posibilidades de ascender? Crucero-Guaraní se jugará en lasegunda fecha en Santa Inés. Ese partido no definirá nada, está claro. Pero Guaraní-Crucero, en Villa Sarita, se jugará en la penúltima jornada donde, se estima, uno llegará mucho mejor perfilado que otro. En el eventual caso de que el equipo franjeado y La Florida lleguen a la última fecha igualados en el primer lugar... cuánta fuerza le hará el Colectivero al equipotucumano en Misiones si ya no tiene chances de clasificar? Y a la viceversa, si Crucero y Gimnasia llegan punteros a la definición... Guaraní pondrá lo mejor de sí para amargar a los salteños y beneficiar justo al equipo con el que peor se lleva en Misiones? Difícil, no?
Por otro lado, Gimnasia y Tiro entró con lo justo a este cuadrangular final. Necesitaba ganar en la última fecha de la fase regular para entrar. Y enfrentaba justo a La Florida. Y el equipo tucumano, ya clasificado de antemano, viajó a Salta con juveniles. "Regaló"el partido, por decirlo de alguna manera. ¿No le estará debiendo un favor ahora Gimnasia a La Florida? ¿No será ese "favorcito" un dolor de cabeza para los misioneros en zona de definición?
Cuestiones que mejor es hablarlas -y decirlas- hoy, antes de que arranque todo, y no después, con la leche derramada. El fantasma que se viste de suspicacia siempre se hace presente, no?