31 jul. 2010

Ensayo más que positivo


Ganar, empatar o perder en un partido amistoso es, según lo afirman los propios entrenadores, algo anecdótico. Y el caso de ayer lo fue. En su primer amistoso en serio en lo que va de la pretemporada, Crucero del Norte cayó ayer con Arsenal de Sarandí por 3 a 1 aunque dejó una muy buena imagen pensando en el arranque del torneo Argentino A.
El Colectivero, que por momentos monopolizó la pelota y se adueñó de las acciones, no pudo ganarle al equipo de Primera División porque se equivocó tres veces, en las que el conjunto del Viaducto fue letal para definir.
Orden, paciencia y control de pelota fueron las premisas que intentó reflejar en el campo de juego de Santa Inés Daniel Raschle, y teniendo en cuenta la envergadura del rival, el ensayo fue altamente positivo.
No haber ganado, lógicamente, servirá motivo suficiente para buscar excusas, aunque con el correr de los días el entrenador seguramente afianzará su idea y encontrará el once ideal.
El regreso a la línea de cuatro en el fondo, la continuidad del doble cinco y las dos torres arriba formaron parte del ideal del técnico, que ayer probó a 18 de los jugadores que formarán parte de la lista de buena fe para el certamen que comenzará el próximo 22 de agosto.
Hernando; Peirone, Nieva, Medrano y Romero; Brítez, Marczuk, Gamarra y Rodríguez; Yegros Yejada y Escobar Fretes fueron los once que dispuso el DT para comenzar el juego. Arsenal, que salió a la cancha con lo mejor que tiene, se vio sorprendido desde el primer minuto, sobre todo porque el local decidió presionar y no escatimó recursos a la hora de lastimar.
Sin embargo, el equipo de Gustavo Alfaro lastimó en la primera pelota parada que tuvo a favor. Tras un córner desde la derecha, peinó Bogino en el primer palo y Lisandro López anticipó a todos en la boca del arco para dejar sin reacción a Hernando.
Fiel a su estilo, el Colectivero nunca se desesperó, mantuvo la calma y progresivamente se fue adueñando de la mitad de la cancha. Marczuk fue de menor a mayor, Dardo fue incisivo cada vez que se lo propuso, Brítez se mostró activo en la conducción y Escobar Fretes ganó casi siempre en el uno contra uno. A partir de ahí, Crucero fue inclinando la cancha, y aunque tardó, el empate llegó a los 42’. Pey inició el camino con una genial asistencia, Yegros Yejada le dio continuidad camino al área y Lucas Rodríguez la culminó casi de atropellada.
Hasta ahí, Crucero había mostrado una mejor cara, no sólo porque le jugó de igual a igual a un equipo de Primera, sino porque lo controló y por momentos hasta impuso el ritmo del juego.
Pero en el complemento, cuando Arsenal modificó el 70 por ciento del equipo, aparecieron un par de errores defensivos que decretaron la derrota. A los 17’, Claudio Mosca ganó una dividida en el semicírculo del área grande y definió con categoría ante la salida de Hernando, y a los 28’, el Chavo Alustiza le puso la cabeza a un centro cruzado que no llegó a descolgar el uno.
Así, la derrota empañó lo que fue una muy buena actuación. Aunque dejó en claro que se va por el camino correcto.

21 jul. 2010

El Argentino A se pone firme


No hubo respuestas favorables y el Argentino A entró en un camino sinuoso, donde por el momento no se advierten salidas claras.
Ayer, 23 de los 24 clubes de la tercera categoría del fútbol argentino se reunieron en Buenos Aires con el fin de obtener una respuesta al pedido que habían realizado la semana pasada, cuando solicitaron que se equipare el monto económico que reciben los clubes de la B Metropolitana.
En la actualidad, los equipos directamente afiliados a la Asociación del Fútbol Argentino reciben 35 de los 600 millones de pesos que el Gobierno nacional destina a dicho deporte, mientras que hay sólo 12 millones para los 72 clubes que forman parte del torneo Argentino A y B.
En este sentido, el pasado miércoles se reunieron en Capital Federal todos los delegados de los diferentes clubes del Argentino A con el objetivo de que se equiparen los montos, fundamentalmente porque los conjuntos del interior del país recorren mayores distancias, juegan más partidos y realizan mayores inversiones.
Pero ayer llegó la peor respuesta. "La plata ya está repartida en todas las categorías y no hay forma de aumentar los números", le afirmó a este medio una importante fuente presente en el escenario del cónclave.
Así las cosas, la conformación de zonas, el formato de disputa y el fixture de la temporada que debía comenzar el próximo 22 de agosto quedaron sólo en buenas intenciones, ya que lo primordial no se pudo solucionar.
"Necesitamos un subsidio porque así no podemos jugar", le aseguró Daniel Borges, delegado de Huracán de Tres Arroyos, a El Territorio segundos después de terminada la reunión.
"Suben los precios de los kilómetros que recorren los micros, aumentan las distancias, los contratos, la indumentaria, los sueldos, todos sube, menos el monto que reciben los clubes del Argentino A", añadió.
No obstante, el dirigente se mostró confiado en que Julio Grondona interceda ante la presidente Kirchner para lograr mejorar esos números. "Confeccionamos una nota y queremos que llegue a la presidente, necesitamos una solución porque en estas condiciones se hace imposible poder jugar", agregó.
Hoy por hoy, cada entidad del Argentino A recibe 22.700 pesos mensuales, cifra seis veces menor a la que perciben los de la B Metropolitana. Sobre este punto, el directivo fue contundente: "Vamos a pelear por un piso de 80 mil pesos por club; si no, ya nos pusimos de acuerdo todos los clubes que no vamos a empezar el torneo".
Lo peor de todo es que desde el Consejo Federal confiaban en lograr, no equiparar el monto, pero al menos conseguir un aumento, que permita encarar con mayor tranquilidad la competencia que otorga un solo ascenso y una promoción a la Primera B Nacional.
Después de lo sucedido ayer, el inicio del Argentino A está más en dudas que nunca, aunque los dirigentes esperan llegar a buen puerto y obtener una respuesta positiva el próximo miércoles, cuando vuelvan a reunirse para analizar la nueva oferta, si es que la hay. Por ahora, en el horizonte sólo hay nubes oscuras.