8 abr. 2009

La mística copera ¿existe?

La fase regular de la Copa Libertadores está llegando a su final. Y la verdad, los equipos argentinos la están atravesando con más angustias que regocijos.
Con excepción de Boca, que ganó todos sus partidos, los restantes cuatro representantes nacionales están más afuera que adentro.
La victoria sobre Cruzeiro como local le dio cierto oxígeno a Estudiantes, que se mantiene arriba de la Liga de Quito en el segundo lugar de su grupo, pero que igual está obligado a sumar en la altura en la última fecha para meterse entre los mejores 16 del torneo continental.
River, que sólo pudo igualar con Nacional de Montevideo 0-0 en el Monumental, en un partido más hablado que jugado, quedó contra las cuerdas, ya que deberá ganar o ganar lo que le queda para seguir participando.
Lanús, que gusta, gana y golea en el certamen doméstico, no encuentra el rumbo en la Copa, y excepto una utopía deportiva, dejará el camino americano para meterse de lleno en la conquista del Clausura doméstico.
San Lorenzo, al mejor estilo Marcelo Tinelli, dijo chau, chau, chau, chauuuuuuuuuu al caer en México. ¿Chau también para Russo? El mal presente futbolístico, tanto en la Copa como en el torneo argentino, lo tienen más adentro que afuera del Boedo.
¿Y Boca? Ahí anda. Sin dramas. Llevando la cuestión como quien no quiere la cosa. No gusta, pero hace feliz a sus hinchas. Como lo indica la historia copera, gana cuando hay que ganar. Sea en La Bombonera, Venezuela o Paraguay.
¿Cómo se juega la Copa? ¿Boca tiene la respuesta? Imposible saberlo. Lo único concreto es que el Xeneize hace 10 años viene haciendo estragos en el continente, y excepto un par de ocasiones, siempre se metió, al menos, en semifinales. Y todo indica que la juega de taquito. Por ahora le alcanza. Al resto ni eso.

1 comentario:

  1. Coincido plenamente con la opinión vertida, independientemente de los colores de camiseta, que en este caso, coinciden con las del equipo en cuestión.
    Boca a demostrado a lo largo de la última década que se necesita más que ganas para representar dignamente a la Argentina internacionalmente y no importa con que jugador juegue, con que técnico o contra quien ni donde.
    mucho conjuntos nacionales deberían emularlo y no criticarlo, eso queda para los mediocres.

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