2 mar. 2011

OTC, Crucero y Guaraní, de candidatos a cuestionados: ¿casualidad o causalidad?


Cómo estará el deporte misionero, que de tener tres competitivos equipos en diferentes torneos, hoy los encuentra en el fondo de las posiciones.
OTC, la mayor referencia que tiene Misiones en el deporte colectivo, Crucero del Norte, el máximo representante de la tierra colorada en materia futbolística, y Guaraní, que busca ascender a la tercera categoría del fútbol argentino, son los casos más emblemáticos y relevantes de la irregularidad que caracteriza al deporte de esta provincia en el ámbito nacional.
El equipo de básquet de Oberá Tenis Club, que después de las últimas dos temporadas en las que agonizó hasta la última fecha para mantener la categoría se reforzó convenientemente para pelear cosas más importantes, cumplió el primer gran objetivo que se propuso para este torneo, el de mantenerse en el TNA, aunque uno e había ilusionado en su momento con poder pelear más arriba. Si hay que ser sinceros, mucho no se le puede criticar a Castiñeira y sus dirigidos, porque el Celeste pasó casi de taquito la fase regular ganando todos sus partidos como local y sumando algún que otro triunfo destacado como visitante.
Pero, se sabe, el que más tiene, más quiere. Y en Oberá, como en Posadas y a lo ancho y largo del país, no fueron pocos los que se entusiasmaron con pelear el ascenso a la Liga Nacional, y volver a poner a Misiones en la elite del básquet nacional. Y motivos había, porque en el arranque del TNA1 (instancia que disputan los mejores ocho equipos del país), el equipo obereño ganó sus dos partidos como local. Pero luego llegaron cinco derrotas en los últimos seis partidos y de la punta súbitamente se descendió al penúltimo lugar de las posiciones. OTC no sólo se despidió de un entusiasta invicto de 10 partidos en Oberá, sino que prácticamente dejó escapar la chance de pelear por un ascenso y repetir lo que hizo Luz y Fuerza promediando la década de los ’90.

Y en el deporte más popular que existe, el fútbol, pasó algo muy similar. Crucero y Guaraní se habían armado como para ascender. O al menos como para pelear arriba. Y con varias fechas por delante para el final de la fase regular, ambos están prácticamente al margen de la pelea por el ascenso en el torneo Argentino A y B, respectivamente.
El Colectivero, si bien es cierto que sólo estuvo puntero en la zona 3 en el estreno del certamen, cuando venció a Central Córdoba en Santiago del Estero, nunca encontró la regularidad deseada, y en 24 fechas, sorpresivamente, cosechó más derrotas que victorias, algo que no le había sucedido ni en su peor campaña. Ya acumula 11 derrotas y apenas 9 victorias. Reúne 31 puntos, está a 7 puntos del líder, a cinco del tercero que por ahora clasifica a la segunda fase y sólo por encima de 9 de Julio, el peor equipo del campeonato. Y de seguir en esta senda, inevitablemente comenzará a mirar de reojo la otra tabla, la peligrosa, la que decide la permanencia o no en el torneo.
El equipo de Pedro Dechat sufre la falta de gol, y eso que tiene delanteros de jerarquía. Sólo convirtió en dos de los últimos siete partidos, aún no pudo ganar en Santa Inés en lo que va del año y no encuentra el rumbo. ¿Será cuestión de esperar el final del torneo y ver qué decisión tomará Julio Koropeski, que en su momento había dicho que habría limpieza general?

El caso de la Franja es más increíble. O doloroso, para quienes en su momento se habían ilusionado de manera impensada. El equipo entonces dirigido por Hugo Castillo ganaba, sumaba y lideraba las posiciones de la zona 6 del Argentino A. Era, realmente, la sensación del campeonato en el inicio de la competencia. Muchos decían que estaba clasificado incluso antes de que finalice la primera mitad del certamen, porque le llevaba una ventaja considerable a sus inmediatos perseguidores. Pero en cuestión de segundos vino la debacle. Las derrotas se sucedieron una tras otra, las equivocaciones también. Y por ende, el descenso en las posiciones. Y con él los insultos de la gente. Las críticas hacia, excepto López García, todos los jugadores. La dirigencia y fundamentalmente el cuerpo técnico encabezado por el ex jugador de Deportivo Español, que, contra su propia voluntad, tuvo que dejar el cargo tras sumar sólo un punto de los últimos 18 en juego. Pero ni el reestreno de Telmo Gómez fue auspicioso. Y Guaraní sigue en caída libre.
¿Será cuestión de casualidad o causalidad que los máximos exponentes del deporte colectivo misionero hayan seguido los mismos caminos descendentes? ¿Será un problema de preparación física? Para pensarlo…

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