3 dic 2009

¿Cantidad o calidad?


El Torneo del Interior 2010 tendrá, por primera vez, la participación, según parece y siempre y cuando nadie decida bajarse a último momento, de 8 (ocho) equipos misioneros.
Y la verdad, parece demasiado para una provincia en la que precisamente no abundan materia prima ni recursos económicos.
Parece un tema cansador a esta altura de los acontecimientos volver sobre el asunto, pero a menos de 45 días del comienzo de la quinta categoría del fútbol argentino, analizar el presente de cada uno de los ocho representantes de la tierra colorada acerca más preocupaciones que gratificaciones.
No hace falta ser especialista en el tema para entender una cosa: mayores equipos no necesariamente significa mayores posibilidades de ascenso. En realidad, todo lo contrario. Al haber más clubes, en más pedazos se corta la torta, y más chica será la porción para cada uno. En Misiones justamente no sobran los empresarios capaces de apostar al fútbol, y los pocos que lo hacen ahora van a tener que dividir las apuestas.
¿Cómo sustentará cada equipo su intervención en el TDI? Muchos, no hay dudas, decidieron jugar el certamen nacional incluso sin tener confirmaciones de que recibirían apoyo.
Además, es sabido que muchos dirigentes, empresarios, políticos, comerciantes, etcétera, dan el sí por compromiso sin asumir la real responsabilidad que su palabra implica.
Muchos dirigentes desconocen que la sanción por bajarse del torneo fuera de término es más dolorosa que la propia participación, y por ese motivo prefieren sortear la primera fase (con viajes cortos, planteles totalmente amateurs y escasos gastos) antes que animarse a algo más.
De los equipos posadeños, Brown quizás consiga algo del Gobierno, Mitre puede acercar ingresos a través de Fonchi Duarte y el aporte de Mariani, mientras que El Brete, con más dudas que certezas, tendría un guiño de la Eby.
En Apóstoles es un hecho que Rosamonte le dará una mano a Tuyutí, pero la clasificación de Yerbatero haría que la chequera se divida en dos.
En Oberá dicen que Atlético ya consiguió apoyo de los comerciantes locales, mientras que el intendente de Colonia Delicia haría la gran hermanos Ayala en Candelaria y bancaría a Mado como representante de Eldorado. El otro equipo de la Capital del Trabajo es Vicov, el último gran protagonista en los torneos provinciales, que también conseguiría sustento local empresarial para afrontar la competencia.
Pero lastimosamente esta reproducción de equipos no sólo complicará económicamente, sino también a la hora de formar un plantel competitivo.
El Brete, por caso, tenía conversaciones avanzadas con varios valores de Mitre y Brown para sumarlos al proyecto, pero la inclusión de ambos puso contra las cuerdas a los dirigentes del equipo de la ribera. Lo mismo pasa con los del interior.
Ojalá que en este caso la cantidad vaya de la mano con la calidad, y que alguno de los equipos misioneros pueda llegar a instancias finales. Pero la realidad, y experiencias anteriores, evaporan en cuestión de segundos esa posibilidad.

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