11 abr. 2011

Imposible no dejar de soñar en Villa Urquiza


Detener el optimismo que envuelve a varios posadeños, simpaticen o no con Brown, parece un objetivo cada vez más difícil por estos días. Y cómo no entender al vecino de Villa Urquiza, a aquellos que se sienten identificados con los colores verdirrojos, si el equipo de la avenida Cabred y Yerbal está haciendo una gran campaña en el Torneo del Interior.
Es verdad, estamos hablando de la quinta categoría del fútbol argentino, el escalón más bajo a nivel nacional. Pero con todo lo que significa actualmente jugar un certamen a nivel país, es razonable valorar y destacar el desempeño del único representante misionero en la competencia.
El domingo pasó con éxito su primera prueba importante en el TDI, ya que jugó fuera de Misiones por primera vez, y fue en la localidad chaqueña de Santa Sylvina donde el Verdirrojo consiguió su primer triunfo como visitante. El 2-0 frente al desconocido Centro Juvenil Agrario (que con todo respeto tiene más nombre de industria o entidad política o estudiantil que un club de fútbol) dejó al conjunto posadeño muy cerca de instalarse en los cuartos de final de una de las llaves del ascenso al torneo Argentino B.
Para muchos las estadísticas no importan, pero Brown no es uno más de los 48 equipos que buscan escalar un peldaño a nivel nacional. El equipo que dirige Carlos Suirezs es el equipo que menos goles recibió en el certamen, y ahí radica justamente el punto fuerte que le permite al hincha ilusionarse. Tampoco juega como el Barcelona, está claro, porque difícilmente luzca y pregone un fútbol de alto vuelo, pero, ¿alguno lo hace en el TDI?
Y otra cosa, se hace fuerte desde la adversidad, quizás la mayor virtud que ostenta y que saca a relucir en cada encuentro.
En esa lejana ciudad casi limítrofe con la provincia de Santa Fe, Brown salió a jugar sin uno de sus mejores valores, como lo es el central Carlos Balanda, quien había sido expulsado en la llave anterior frente a Vicov en Eldorado. Pero así y todo mantuvo el orden, la solidez defensiva y la tranquilidad para manejar los tiempos frente a un rival que, hay que reconocerlo, no tiene las mismas ambiciones.
Además, el Verdirrojo no desaprovecha cada vez que juega de local, y se sabe que mantener el invicto en casa es fundamental en este tipo de torneos.
Tampoco hay que olvidar que en el plantel, más allá de algunos valores jóvenes, hay mucha experiencia. Horacio Galeano, Oscar Garay, Diego Kosachek, Emilio Sotelo y Derlis Maidana, por caso, jugaron Argentino A, y más de la mitad del plantel ya recorrió varias ciudades jugando otros torneos nacionales, como Balanda, Comes, Álvarez, López, Silveyra, Pérez, Vergara y Suirezs, sin contar, además, lo que puede aportar Diego Noguera, quien jugó en Estudiantes de La Plata, y el paraguayo Fabio Acuña.
Pero las esperanzas se potencian porque, en estas instancias, a igualdad de puntos y goles hay definición por penales, y tener al Oso Galeano es una garantía que otros equipos claramente no se pueden dar. Si no que lo diga Rosamonte.
Se sabe que el Torneo del Interior es más largo que cualquier otro. Lleno de obstáculos, viajes indeseados y canchas imposibles de jugar. Pero lo más complicado es sortear con éxito el sinfín de fases del que están compuestos estos certámenes que organiza, básicamente más para recaudar que para promover a los clubes, el Consejo Federal de la Afa.
Brown se adjudicó su zona en la fase regular. Luego eliminó a Rosamonte por penales y después a Vicov. En esta cuarta instancia todo indica que, si no sucede ninguna circunstancia inédita, va a clasificar con margen a los cuartos de final de la llave 2 del ascenso. ¿Qué faltaría luego para ascender al Argentino B? Pasar cuartos, semifinales y final. Pero llegando a la final ya se asegura al menos jugar la promoción con un rival de la categoría superior. El tema es que en cuartos de final el rival sería Sarmiento de Resistencia, el caballo del comisario, por llamarlo de alguna manera. El equipo chaqueño, que hace un par de temporadas atrás jugó el Argentino B, cuenta con el apoyo del gobernador Jorge Capitanich, quien apostó fuertemente en el club, tanto en lo estructural (invirtió para la construcción de un estadio modelo en el país) como en lo deportivo.
Sarmiento venció a Ferroviario de Corrientes 2-0 como local en la ida, por lo que quedó también muy cerca de avanzar de instancia.
Siguiendo con el optimismo, considerando siempre que Brown siga ganando sus cruces, el rival en semifinales podría ser Resistencia Central, el mismo que le convirtió 8 goles el año pasado cuando lo despertó del sueño del ascenso.
Hay que ir paso a paso, pero hay motivos para ilusionarse. Será cuestión de seguir el mismo camino y reducir progresivamente el margen de error. Pero sería lindo ver a Brown en un Argentino B, no?

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