25 nov 2009

A Pitana le llegó el reconocimiento


En este caso, como en los anteriores, no puede decir: "tardó, pero llegó". Porque en menos de tres años, el árbitro posadeño Néstor Pitana saltó de la clandestinidad arbitral a la cúspide internacional.
Porque ayer, a menos de tres años de haber sido designado por primera vez para dirigir un partido de la B Nacional, el hombre de negro fue designado, extraoficialmente, como árbitro internacional. Nada menos.
La noticia no sólo lo sorprendió a él, que en los próximos días seguramente recibirá ese llamado que tanto espera del Colegio de Árbitros, sino que al mundo referí, ya que en excepcionales casos un árbitro pasa de nacional a internacional con sólo 34 años.
Pero al hombre nacido en Corpus, y que en Misiones fuera jugador de Tigre y Guaraní, entre otros equipos, le llegó el momento. Que para un juez tiene el mismo significado que una convocatoria a la selección para un futbolista.
Pitana, el árbitro más joven del fútbol argentino en la división A, fue designado para dirigir este fin de semana el partido entre Independiente y Huracán, en el estadio Libertadores de América, que pisará por primera vez. Será su 38º partido en la máxima categoría, y ya parece haber recibido el regalo de las fiestas con este reconocimiento, en el que le ganó la pulseada a Gianini y Baliño, del Sadra, y Faraoni, Loustou y Álvarez, de la órbita de la triple A.
De los contemporáneos, sólo Horacio Elizondo (referente sudamericano si los hay) llegó a ser internacional a tan corta edad, ya que con 33 años dirigió Colombia-Ecuador.
En principio, Pitana reemplazará a Alejandro Sabino (sería dado de baja a fin de año) y se convertirá en el décimo juez argentino autorizado a conducir encuentros que organiza la Confederación Sudamericana (Conmebol) y la FIFA.
La verdad, como misionero debiéramos sentirnos orgullosos del momento de Pitana. Humilde, de perfil bajo, siempre bien predispuesto, con un tereré en mano y suelto de palabras, el "hombre de negro" prefiere la tranquilidad de la selva misionera antes que la "industrializada" y "desarrollada" provincia de Buenos Aires, donde semana a semana recibe la convocatoria de la AFA. Valoriza mucho más el efecto de los suyos (familiares, amigos, colegas) que la fama que pueda ganarse en el centro argentino. Con humildad también se llega.

16 nov 2009

Cuando cambiar no significa arriesgar


Aunque aún no consiguió nada, cosa que es totalmente verosímil, Crucero pasó otra prueba de esas que se necesitan para marcar presencia y consolidar un objetivo.
Esta vez, el 1-0 sobre Patronato, en Paraná, arrojó aún más signos alentadores para aquellos que buscan entusiasmarse con la campaña del Colectivero.
El conjunto misionero, ya clasificado al pentagonal final del Argentino A, al fin jugó como puede, debe y se le pide que juegue. Con autoridad, sacando pecho y cambiando golpe por golpe, el equipo de Pedro Dechat no sólo consiguió ganarle por primera vez a su sombra negra en torneos nacionales sino que además dejó en evidencia que cambiar no siempre significa arriesgar.
El técnico poco a poco parece estar dejando de lado su esquemático 4-4-2, incuestionable desde los números, para abrirse terreno a un 4-3-1-2 más ofensivo y vistoso que el anterior pero igualmente práctico.
Si bien este nuevo formato nació a partir de la suspensión de Marczuk, la idea de ubicar a Soto como enganche sumándole dos puntas ha dado, tanto en rendimiento como en situaciones, una ecuación ampliamente favorable.
Frente a Juventud y Patronato, cuando utilizó el novedoso sistema, Crucero no sólo ganó sino que terminó con la valla invicta. Y aunque pudo no haber ganado ninguno de los dos partidos (al equipo de Pergamino le ganó en el descuento y al de Paraná le ganó quizás sin merecerlo), el juego que mostró el equipo seguramente dará más beneficios que pérdidas en el pentagonal final.
La tarea de la última línea, con las lagunas que en algún momento siempre aparecen, no ha perdido consistencia. En el medio Gamarra demostró una vez más que cuando se para como único “cinco” es el equilibrio necesario entre el corte y la distribución (pero imposible dejar afuera a Marczuk) y Brítez y Soto han conformado una sociedad que se entiende sin necesidad de mirarse. Y arriba, la potencia siempre exigente de Yegros y la experiencia que puede aportar Del Bono partiendo desde los costados permiten que el equipo tenga situaciones en zona de peligro.
En este sentido, Dechat reconoció que “vinimos a Paraná con la idea de jugar así, con un sistema ofensivo, queríamos atacar porque muchas veces cuando se busca un punto se termina perdiendo; conocíamos algunos errores en la defensa de Patronato y la idea era atacar con mucha gente, por momentos lo hicimos bien y supimos lastimar; lastimosamente en el mejor momento nuestro no pudimos concretar, pero golpeamos en un momento justo y después aguantamos bien”.
Con respecto al cambio de modelo, el entrenador explicó el porqué de la modificación. “El equipo trabaja bien el 4-4-2, pero consideré que tal vez esta era una buena oportunidad como para ir trabajando con esquemas diferentes, porque ante distintos rivales uno debe manejar varias opciones; los muchachos están muy esquematizados al 4-4-2 y por ahí les cuesta acostumbrarse al nuevo sistema, por eso lo de hoy (por el domingo) fue bueno, porque sabemos que podemos convencernos de lo que hacemos y a la vez genera confianza”, manifestó.
De cualquier manera, para el DT Crucero no consiguió respeto sólo por ganar en Paraná. “El respeto no nos lo ganamos ahora, lo ganamos a lo largo del torneo; nosotros siempre mantuvimos una línea de juego, a veces jugando bien y otras veces no, pero Patronato era una gran medida, porque es un equipo que pelea arriba, que perdió una final por el ascenso y además era una cuenta pendiente que tenía Crucero”, señaló.
Dechat también reconoció que el partido se ganó desde lo táctico más que desde lo futbolístico. “Ellos tuvieron mucho la pelota pero no la supieron administrar, jugaron mucho al pelotazo; pero estos partidos, duros como son, se resuelven así, con pequeños detalles; lo ganamos porque nos defendimos bien y porque supimos concretar”, analizó.
Por último, el ex entrenador de los tres principales equipos de Corrientes dejó un concepto acerca de lo que viene. “Los partidos en el pentagonal van a ser tan cerrados como este con Patronato, será clave tener la mente clara y saber lo que el equipo necesita con las variantes y con las órdenes tácticas, vamos a tener que ayudarnos entre todos, pero estoy viendo cosas muy positivas; me voy muy conforme con el equipo, con la actitud y con la concentración”, agregó.

13 nov 2009

La Umifu, un ente hecho y des(h)cho


No hay p... que nos venga bien, podrá decir más de uno. Y razón no le faltará. Pero a decir verdad, la forma de proceder de la Unión Misionera de Fútbol (Umifu) a esta altura parece más una joda para Tinelli que una cuestión que merezca seriedad.
Supuestamente; o sea, en la teoría, el Provincial, torneo madre de la Umifu, se juega para clasificar a dos (sí, dos) representantes misioneros en la escala más baja de un certamen nacional, el Torneo del Interior, o mal llamado Argentino C.
Hasta hace un mes el proceder de la entidad que nuclea a las seis ligas de la provincia no tenía motivos para acaparar críticas.
Sin embargo, hubo un pedido que terminó por desbalancear todo. Juan Carlos Rossberg, secretario de la Umifu, le solicitó al Consejo Federal otras dos plazas (invitaciones) para los equipos de la tierra colorada. Concedido.
Como corresponde, se hizo el corrimiento de posiciones y Mado Delicia, de Eldorado, tercero en el Provincial, se ganó uno de lo cupos. El otro semifinalista fue Jardín América, pero como la Liga de Puerto Rico no tiene canchas habilitadas para disputar un torneo nacional automáticamente su representante quedó fuera de competencia.
Entonces surgió la incógnita: ¿Quién se suma? Y las voces ensordecieron a los dirigentes misioneros. De buenas a primeras casi un centenar de clubes se mostraron entusiasmados. Después de varias disputas internas, la Umifu consiguió dos plazas más, récord histórico, y arribaron Atlético Oberá, Mitre y Vicov de Eldorado.
Pero claro, viendo y considerando que era cuestión de levantar la mano para ganarse un lugar, se alzaron más voces. Excepto los equipos de Puerto Rico, que por lo mencionado previamente saben que no pueden jugar un certamen nacional, prácticamente todos los que participaron del Provincial quisieron subirse al tren, que más que "Tren de la alegría" en estos casos suele ser "Tren Fantasma", por todo lo que implica financieramente su participación.
Sin embargo, y después de analizar los costos que implica su intervención, algunos desestimaron el deseo y recularon inteligentemente. Otros, como Galaxia de Iguazú, aceptaron el reto. Y otros, totalmente inimaginables, como Sol de Mayo de Colonia Liebig y Yerbatero de Apóstoles, que ni siquiera formaron parte del Provincial, no quisieron quedarse fuera del circo, y dirimirán, junto a Brown, la séptima y última plaza.
Ahora bien... conscientes de que el Provincial, como derivado de la Umifu, se creó para abaratar costos, y para que los misioneros discutan allí quién debe o no acceder al Torneo del Interior, ¿por qué esta vez hubo tantos interesados en jugarlo? ¿Es una cuestión de orgullo? ¿Pueden realmente afrontar los clubes un certamen que exige, como mínimo, una inversión de ocho mil pesos mensuales sin contar sueldos? ¿Sirve de algo el Provincial? Y la Umifu, ¿para qué se creó si después las instituciones deportivas hacen lo que quieren? ¿Para qué los clubes invirtieron (malgastaron, para el caso es lo mismo) tanto dinero en el Provincial si en definitiva no hacía falta jugarlo para clasificar? Señores dirigentes... seamos serios.

5 nov 2009

El circo de la Fórmula Uno, en crisis


La crisis financiera mundial parece no apadiarse de nada ni nada. Al automovilismo, y sobre todo a la ascendente economía japonesa, también le llegó la hora de padecer sus consecuencias.
La Fórmula Uno se quedó sin las potentes escuderías japonesas con el retiro de Toyota, que, como ya hizo Honda, decidió abandonar la categoría reina del automovilismo debido a la crisis.
El primer fabricante mundial de automóviles dijo adiós así a los circuitos agobiado por unos números rojos de 3.300 millones de euros el año pasado y unas previsiones de pérdidas similares para el actual ejercicio fiscal, que termina en marzo de 2010.
Los planes del grupo nipón, que esta temporada acabó quinto en el Mundial de Constructores, eran continuar en la Fórmula Uno hasta 2012, pero la grave situación económica actual lo obligó a una salida precipitada.
"La decisión fue muy dolorosa para la compañía", dijo el presidente de Toyota, Akio Toyoda, un apasionado de los circuitos y piloto de carreras aficionado. No obstante, "no había alternativa", insistió Toyoda en una rueda de prensa tras el anuncio.
Lastimosamente, ni siquiera el circo de la F1, con seguridad el que más recauda en la historia del deporte.
Con su salida, Toyota siguió los pasos del segundo fabricante nipón, Honda Motor, que abandonó el circuito en diciembre del año pasado presionado a su vez por los malos resultados financieros y la caída de la demanda en el sector automovilístico.
Honda vendió el equipo al que fuera uno de sus responsables, Ross Brawn, padre de la escudería Brown GP que, con motores de Mercedes Benz y el piloto Jenson Button, se hizo este año con el título de la competición.
Pocos días después de la retirada de Honda, los también japoneses Suzuki y Subaru anunciaban a su vez su salida del Mundial de Rally a causa de la crisis económica global.
En julio, el circuito de Fuji comunicó además que no seguiría albergando el Gran Premio de Japón por "el deterioro económico y los pocos signos de recuperación".
Y esta misma semana, la también japonesa Bridgestone, proveedora exclusiva de neumáticos de la Fórmula Uno, hacía pública su renuncia al mundo de la alta competición del motor, después de trece años, a causa de sus elevados costes.
Ahora es Toyota el que busca un comprador europeo para el equipo, según fuentes cercanas a la compañía, que con esta retirada espera recortar sus gastos en cientos de millones de euros.
En los últimos años el gigante nipón del motor firmó algunos de los mayores presupuestos en la historia de la Fórmula Uno: sólo en 2008, invirtió en su escudería casi 300 millones de euros y en años anteriores hizo desembolsos millonarios por fichajes como el del hermanísimo Ralf Schumacher, que habría cobrado unos 13 millones de euros por temporada.
Toyota debutó en la alta competición en 2002 y, pese a sus exorbitantes presupuestos, no consiguió ningún título, aunque sí trece podios y 87 puntos durante ocho temporadas.

4 nov 2009

¿Quién tiene razón?


Lucha de intereses hay en todos lados. Pero la que se originó en el seno de la Unión Misionera de Fútbol parece tan ilógica como innecesaria. Ni bien Juan Carlos Rossberg, secretario de la Umifu, dio a conocer la noticia de que Misiones pasaría a tener cuatro en vez de dos representantes en el Torneo del Interior 2010, los clubes del interior y los posadeños comenzaron a mirarse de reojo. Claro, la tarea de adueñarse de esos lugares comenzó a transformarse en una lucha de intereses donde incluso los principales dirigentes del fútbol de la tierra colorada tomaron posturas diferentes.
Los únicos que se mantuvieron aislados de la contienda fueron El Brete, campeón del Provincial, y Tuyutí de Apóstoles, subcampeón, que pase lo que pase ya tienen asegurado su lugar en la quinta categoría del fútbol argentino.
¿Quiénes deberían ocupar esas dos plazas vacantes? Es la pregunta que quedó flotando en la mente de cada dirigente interesado en la cuestión.
Para Mado Delicia, por ejemplo, que terminó tercero en el Provincial, debe prevalecer el aspecto deportivo y la campaña que cada uno realizó en la provincia. Parecido piensa Atlético Oberá, que aunque no logró la clasificación cree que cuenta con una mínima ventaja (pero ventaja al fin) sobre Mitre, el otro de los grandes interesados en representar a Misiones a nivel nacional. ¿Cómo es esto? El Decano obereño compartió zona con el Auriazul, y aunque no clasificó a las semifinales, terminó tercero, con la misma cantidad de puntos que Mitre, que fue cuarto por diferencia de goles. ¿Entonces?
También aparece Brown, cuyo único punto a favor es su sustento económico. Pero como el Verdirrojo ni siquiera formó parte del último Provincial, en la lista antes podría incluirse a equipos como Vicov (el que más participaciones tiene en los provinciales), Tigre de Santo Pipó, Galaxia, etcétera.
La lucha de intereses ya se desató. Y mientras Valdovinos hace fuerza para tratar de incluir a los equipos posadeños, Rossberg intentará por sus medios darle un boleto a Atlético Oberá y ganarse el apoyo de sus pares del interior inclinándose para la clasificación directa de Mado por Eldorado.
Con tanto en juego, parece imposible pedir cordura. Ni siquiera por el bien del fútbol misionero, que en vez de disfrutar que se hayan duplicado sus posibilidades, se pelea para ver quién es el "elegido"...

24 oct 2009

Lottar Matthaus, ¿el salvador académico?


No parece lo más acertado por parte de la dirigencia de Racing, pero sólo el tiempo, y fundamentalmente los resultados, dirán si la decisión de traer a la figura de Lottar Mattaus como técnico fue acertada o no.
¿Qué tanto puede saber el alemán sobre el fútbol argentino, y aun más, sobre la realidad de un equipo histórico como Racing que hoy, sin dudas, atraviesa uno de los peores momentos de su vida deportiva? Parece que muy poco.
Pero hay motivos para entender el por qué de dicha determinación. Algunos expertos hablan del bajo precio (llegó a la Academia a cambio "sólo" de 900 mil dólares anuales), una cifra mucho más inferior a la que aspira cualquier otro postulante al cargo, como Ischia, Ardiles, Merlo, Russo o Pekerman, entre algunos nombres.
Otros aseguran que el jugador de campo con más participaciones en más mundiales con un total de cinco (1982, 1986, 1990, 1994 y 1998) llegó a Avallenda porque sus ganas de dirigir en Sudamérica van más allá de sus necesidades financieras.
Matthaus, cuya brillante carrera como jugador le permitió disputar una cifra récord de 25 partidos en Copas del Mundo, además de proclamarse campeón y mejor jugador en Italia 1990, inició su etapa como entrenador al mando del Rapid Viena, sin demasiada suerte en el año 2002. Luego entrenó al Partizán de Belgrado (2003), con el que obtuvo un campeonato de Liga, manejó sin demasiada trascendencia a la Selección Nacional de Hungría (2004-2006), ejerció de director deportivo del Red Bull Salzburgo de Austria (2006-07) y entrenó hasta abril pasado al modesto Maccabi Netanya de Israel.
Para Matthaus esta no será su primera experiencia dirigiendo en Sudamérica, ya que entrenó en un breve lapso al Atlético Paranaense, en los primeros dos meses de 2006. Pese a haber registrado buenos resultados (cinco triunfos y dos empates en siete juegos), renunció al cargo por motivos personales.
Matthaus, ganador del Balón de Oro en 1990 y del Jugador FIFA del año en 1991 y ex jugador de clubes como el Bayern Munich, el Inter de Milán y el Metro Stars de la MLS, tiene fama de ser un entrenador de carácter difícil y personalidad controversial, lo que para muchos le ha impedido dirigir en su país natal y tendrá una misión muy complicada, pues además de que no conocer el futbol argentino, debe cambiarle el semblante a un equipo que ha sido incapaz de ganar un partido en el presente Apertura 2009, ya que en las diez primeras fechas sólo cosechó cinco empates y cinco reveses, y lo que es peor, se encuentra en zona muy delicada en la tabla porcentual, al ubicarse en el sitio 18º de 20.
Sin dudas que la noticia sorprende. Pero se viene una apuesta fuerte.
Los números como jugador lo avalan largamente. Como técnico ya aparecen dudas. Pero la que no mostró dudas para tomar semejante medida fue la dirigencia académica, que busca en un referente del fútbol mundial ese salvador del infierno.

15 oct 2009

"Que la sigan chupando"


(¿?). No son palabras de uno más. Las dijo Diego Armando Maradona, nada más y nada menos, con todo lo que eso implica. Cansado de las, a su criterio, exageradas críticas que recibe desde que asumió la dirección técnica de la selección argentina de fútbol, Diego explotó. Y las bombas cayeron, sin distinción de clases, sobre el periodismo. No sobre periodistas en particular, sino sobre el periodismo en general. Por eso es lógico que hoy todos los canales, radios, medios gráficos, digitales, etcétera estén, cuanto menos, molestos con las palabras del 10.
Ni bien finalizó el partido con victoria frente a Uruguay en Montevideo, que le dio a Argentina el pasaporte directo al Mundial de Sudáfrica, Maradona y Bilardo, antagonismos si los hay, se enroscaron en un interminable abrazo de júbilo para desahogarse de todo (lo feo) lo que les había pasado hasta entonces.
Sin embargo, más allá de las palabras de Bilardo (hablen ahora, putos...), fueron las palabras regadas de pólvora de Diego las que impactaron en todo el planeta. "Este triunfo es para todos los argentinos, menos para los periodistas", dijo, descartando cualquier posibilidad de que un periodista sea, según su punto de vista, argentino, y como tal que tenga derecho a festejar semejante conquista. Conquista que por otro lado, parece, no debiera merecer tanto alboroto.
Probablemente, para no decir con seguridad, existan periodistas antiMaradona, mala leche o como quiera llamarlo cada uno. Pero de ahí a generalizar, meter a todos en la misma bolsa y tildar públicamente a los periodistas como los principales enemigos es un acto de alguien fuera de sí, incapaz de aceptar críticas y, menos aún, reconocer sus errores, algo que nunca supo, quizo ni trató de aprender Diego.
¿Acaso nosotros, los periodistas, somos culpables del flojo rendimiento de Messi? De las cinco derrotas que lleva Maradona en ocho partidos dirigidos? ¿Nosotros acaso somos cómplices de las internas que se cansa de originar Heinze en el seno del plante? ¿A nosotros se nos ocurrió la idea de querer ganar en la altura con tubos de oxígenos? ¿El periodismo tiene la culpa de que Maradona, por fiaca de levantarse, haya decidido no entrenar nunca de mañana y hacerlo en un solo turno por la tarde? ¿A nosotros se nos ocurrió la (idiota) idea de confiar en Maradona como DT cuando sus números eran algo más que desastrosos cuando dirigió a Racing y Mandiyú?
No creo. En realidad estoy seguro: NO.
Si algo siempre le faltó a Maradona es, precisamente, autocrítica. Su figura de ídolo mundial hace tiempo le hizo olvidar cuestiones que van más allá de esa "figura". Diego no se banca las críticas, no tolera que lo cuestionen. No soporta que le digan lo que tiene que hacer. No resiste que lo señalen. Así, parece realmente muy complicado que las cosas se encaminen. Muchos dirán que es auténtico. Y es verdad. Su espontaneidad siempre llevó a que todo lo que diga adquiera dimensiones extraordinarias (cómo olvidar las célebres frases "La pelota no se mancha" y "me cortaron las piernas"), pero hay veces que traspasa todos los límites. Hasta los imposibles. Como en este caso.

13 oct 2009

¿Qué hacer en Montevideo?


Especular. Salir a ganar. Aguantar. Estas tres variables están casi con seguridad dando vuelta en la cabeza de Maradona de cara al choque de mañana entre Uruguay y Argentina, de aquel lado del río de La Plata.
Y la verdad, elegir una de las tres, no parece tarea sencilla. Estarán los que dicen que Argentina debe, por historia, pergaminos y individualidades, llevarse puesto a la Celeste en la última fecha de las Eliminatorias.
Este juego de números viene a cuestión porque Argentina, para clasificar directamente al Mundial, debe ganar. Aunque también es muy probable que un empate lo mande sin escalas a Sudáfrica el año próximo, ya que pensar en una victoria de Ecuador en Chile no resulta muy atinado de acuerdo al presente de uno y otro.
El panorama está planteado así. Argentina tiene 25 puntos, Uruguay 24 y Ecuador 23. Uno de los tres accederá directamente a la cita ecuménica mundial como el cuarto mejor equipo de Sudamérica. Y otro tendrá una nueva chance en el Repechaje, hoy frente a Honduras. Y el tercero de estos equipos diría adiós al sueño mundialista y sólo deberá esperar por el inicio de otras Eliminatorias.
¿Corresponde salir a cambiar golpe por golpe en Montevideo frente a una selección uruguaya que viene en alza, motivada y que tendrá todo a favor? ¿O será mejor dejar la historia de lado y salir de modo especulativo, sin tanta hambre de gloria?
Pasando en limpio, de la multiplicidad de resultados que puede darse para que la selección clasifique o no, sólo un resultado lo obligará a ver el Mundial por televisión. Que pierda en Montevideo y que Ecuador le gane a Chile. Combinación muy complicada, aunque para nada imposible.
Aún resuena en la mente de varios cómo argentinos y uruguayos “arreglaron” el partido de la última fecha de las anteriores Eliminatorias, cuando el empate entre ambos los favoreció a los dos, dejando fuera de Alemania a Colombia. En aquella oportunidad, Argentina clasificó directamente, Uruguay fue al Repechaje y los cafeteros quedaron al margen de toda posibilidad.
Y ahora la historia no parece ser tan diferente, y las condiciones son las mismas. Porque un nuevo empate clasificará a los dirigidos por Maradona y mandará a los repechaje a los uruguayos, pero que en este caso necesitarían una mano de Chile. Lo concreto es que para Uruguay, empatar o perder no modifica prácticamente nada, por lo que se supone que saldrán a matar o morir, apoyado por más de 50 mil personas.
¿Pero Argentina? Esa es la cuestión. La última palabra la tiene Maradona. Y sus jugadores. Acá no importa jugar bien, lucir o complacer al público. En juego está el pasaje al Mundial. ¿Lo comprará Argentina?

4 oct 2009

Premio a una pertinente política de estado


La elección de Río de Janeiro como sede de los Juegos Olímpicos 2016 es resultado de una campaña, como otras que Brasil impulsa, por un lugar de peso en la ONU o por un acuerdo climático global y, al igual que esas iniciativas, contribuye a reposicionar al país en el mundo.
Ahora Brasil, que es una potencia futbolística con cinco Copas del Mundo en su haber y que hace un culto del deporte, tendrá la oportunidad, por primera vez en América del Sur, de organizar una justa olímpica, luego de una campaña en la que desde el presidente Luiz Inacio Lula da Silva hacia abajo, las autoridades no se cansaron de repetir el eslogan: "Este es el turno de Brasil".
"Brasil precisaba de estas olimpíadas", "este pueblo merecía esa oportunidad", dijo Lula, quien tiene más del 80 por ciento de popularidad en su séptimo año de mandato, en sus primeras palabras en Copenhague, luego de recibir del Comité Olímpico Internacional (COI) la noticia sobre la elección de Río para 2016.
Lula, que ya contribuyó a conseguir la Copa del Mundo 2014 para su país, ha impulsado a Brasil junto a su canciller, Celso Amorim, a formar parte de los grandes debates internacionales y a posicionarse como el gran articulador entre naciones ricas y emergentes.
Para Lula, los Juegos darán a Brasil una noción de su dimensión en el mundo. "Siempre pensé que había una cosa que le faltaba a Brasil. (...) Por haber sido colonizados teníamos la manía de ser pequeños, de no ser importantes", sostuvo el mandatario, quien suele decir que el país, décima economía mundial y con 190 millones de habitantes, está conquistando el lugar que le corresponde.
Este país, que aspira a un asiento permanente en el Consejo de Seguridad de la ONU y que fue en buena medida el gran impulsor de una institucionalización del G20 como foro global, deberá subsanar enormes problemas de pobreza, violencia e infraestructura que enfrenta Río de Janeiro en apenas seis años.
Parte de ese camino lo hará Río de cara a 2014, cuando será una de las sedes de la Copa del Mundo de fútbol.
Pero le quedará un desafío mayor: la seguridad, en una ciudad que es tan conocida por sus paisajes de tarjeta postal como por su violencia endémica, que el año pasado se cobró la vida de 6.000 personas sólo en casos de asesinatos.
Lula apuesta al trabajo para superar el desafío. "Empezaré a trabajar por los Juegos Olímpicos mañana, no pasado mañana, sino mañana mismo", prometió.
Sudamérica, mientras tanto, celebra poder tener por primera vez en su dilatada historia un Juego Olímpico...

1 oct 2009

Crucero: lo bueno, lo malo y lo feo


Posadas.
En qué buen momento llega el partido más esperado del torneo Argentino A. Crucero del Norte y Unión de Sunchales, los dos mejores equipos no sólo de la zona 2 sino de la tercera categoría del fútbol argentino, estarán frente a frente el próximo domingo en Santa Inés. Y los dos saben que ese es “el partido” y “el rival” a vencer si pretenden sacar a relucir, o no, su chapa de candidato, la misma que semana a semana pusieron en juego con el correr de las fechas.
Indudablemente, los números le sonríen a los dos. El conjunto misionero llega en alza. Quizás más en lo anímico que en lo futbolístico. Porque el triunfazo en Rafaela frente a 9 de Julio, después de tres encuentros sin victorias, demostró que en el plantel no hay titulares ni suplentes y que nadie tiene el puesto asegurado. Un Colectivero alternativo en un 80 por ciento hizo por primera vez dos goles en un partido, ganó por segunda ocasión fuera de Misiones y logró el objetivo de rotar, sumar y llegar al cierre de la primera ronda del torneo mirando a todos desde lo más alto.

A favor y en contra
Pedro Dechat no consigue aún ese volumen de juego necesario para explotar en el arco de enfrente todo lo que se origina, y termina sufriendo –nunca ganó por más de un gol- y pidiendo la hora. Sin embargo, por lo mostrado en la cuna láctea del país, Crucero sacó a relucir la extensión de su plantel. El toque distintivo de los relevos (Héctor Franco), el buen nivel de algunos pilares (Cabrera, Brítez) y los excelente reflejos de Gaona ratifican que, más allá de algunos errores, hay jugadores capaces de marcar diferencias.
Pero en Rafaela, gracias al atrevimiento del técnico, se develó un misterio que siempre fue, y será, materia de discusión. ¿Se puede jugar sin un nueve de área? Al margen de las voces a favor o en contra, la presencia de Yegros Tejada y Escobar Fretes resultó sumamente provechosa. Sin convertir –para muchos una obligación de los delanteros-, los dos tanques ofensivos fueron de lo mejor del equipo. Exigieron, corrieron, pivotearon y casi siempre la devolvieron redonda. Así, sin alguien que clarifique el juego, Crucero se las ingenió para lastimar con la llegada de los mediocampistas.
Y aunque en la mente del DT no figure jugar con dos referencias aéreas, quedó en evidencia que, por obligación, necesidad o ganas de cambiar, en el banco pueden estar las soluciones. No se trata de sacar nombres, ni cambiar figuritas. Simplemente en pensar otras alternativas.
Por contrapartida, y aunque considere a Marczuk como carrilero por derecha, el frente de batalla que diagramó juntando a cuatro volantes centrales para aguantar el resultado, no resultó suficientemente efectivo, ya que 9 de Julio jugó al pelotazo e hizo estéril dicha idea destructiva.
Esa concepción de juego, en este sentido, también demostró que no alcanza con correr, cortar y recuperar. Si no que para que todo eso sea productivo es necesario tener a alguien que la cuide, la “amase” y le dé un destino conveniente. Y hoy por hoy, el único en condiciones de hacerlo es Brítez. Quizás Soto y Cabrera, un escalón más abajo, sean las otras variables. Así y todo, es bueno aprender sobre la marcha. Y, lógicamente, con los resultados a favor.

22 sept 2009

El rigor de la categoría se empieza a sentir


Semana a semana, Crucero se va convenciendo de lo que tiene que hacer, de lo que puede hacer y para qué está.
La euforia de las tres primeras victorias en serie ya quedó atrás, y aunque ese colchón de puntos hoy le permitan al Colectivero mirar a todos desde lo más alto de la tabla de la zona 2 del Argentino A, la mini gira por Sunchales y Pergamino dejó en evidencia un punto al que Dechat deberá buscarle una solución inmediata.
Poco a poco los rivales van conociendo la estructura futbolística del conjunto misionero. Y, por ende, Crucero la de sus adversarios.
Hasta hace 15 días, el punto más alto del equipo era, indiscutiblemente, la defensa. Sea Matto, Tomasini, Rodríguez, Medrano o Correa, la solidez en la zaga central siempre fue una garantía.
Pero Libertad, primero, y Juventud, el último sábado, dejaron en evidencia que cuando a Crucero se le juega por abajo, las complicaciones realmente son importantes.
Emanuel Torres, un movedizo mediocampista que por momentos actuó como enganche, sacó a luz que las torres defensivas del Colectivero pueden sacar absolutamente todo lo que le tiren por arriba, pero que a mano a mano padecen y sufren la velocidad y la picardía de aquellos jugadores “diferentes”.
Y la hipótesis se potenció en la última presentación, ante Libertad en Pergamino, cuando Crucero, de ser una maquinita de precisión suiza en el primer tiempo, mostró importantes grietas cuando en el conjunto local saltaron a la cancha los chiquititos Sebastián Illoa y Alexis Bulgarelli, dos incisivos jugadores de sólo 19 años que modificaron completamente el escenario y el resultado del partido.
Es que en esa primera parte, Tomasini y Matto González anularon completamente al gigante Pavone, pero cuando el técnico local entendió que por potencia y fortaleza perdía, y que la clave estaba en buscar por abajo, con velocidad y determinación, el fondo colectivero se llenó de dudas, se sintió pesado y en ningún momento supo cómo detener la vorágine de los picantes relevos que llegaron desde el banco. Y que hicieron amonestar, en cuestión de segundos, a cinco de los misioneros.
Seguramente que para que los defensores sufran tanto también hay fallas de los mediocampistas.
Por suerte para Dechat, son cuestiones que aparecen ahora, cuando hay tiempo, producto y margen para buscar soluciones. También las hay para acostumbrarse a jugar en terrenos intransitables, como el de Pergamino, porque para llegar al Nacional B, aunque el objetivo suene muy ambicioso, habrá que transitar un camino repleto de obstáculos.
Hay variantes en cuanto a nombres y puestos, pero no todavía en rendimientos. Mientras todo eso pasa, Crucero, está a la vista, comienza a sentir el rigor de la categoría.

15 sept 2009

¿Podrá Del Potro ser el primer argentino Nº1 del mundo?


Qué victoria la de Del Potro. Aún sigue vigente en la mente de todos los argentinos. Bah, de todo el mundo. Si no, basta con leer los medios de otros países, brasileños incluido, que reflejan hasta casi de manera inesperada la consagración del argentino.
Del Potro hizo lo que casi nadie hizo. Por la edad. Por el lugar. Por la envergadura del rival. Por el momento de ambos. Por lo que marca la historia. Por los números. Por todo.
Tras la impecable victoria sobre el suizo Roger Federer en la final del US Open neoyorquino, la pregunta surca el aire, flota en el inconsciente, pero nadie se atreve a responderla.
¿Será Juan Martín Del Potro, ese flaco de casi dos metros de altura, ese pibe próximo a cumplir veintiún años, el mismo que emocionó a propios y a extraños con sus lágrimas sobre el cemento del estadio Arthur Ashe tras su primer título de Grand Slam un futuro número uno del mundo argentino?
La historia reciente del tenis albiceleste no hacía prever que en 2009 uno de sus hijos pródigos se podría alzar con uno de los torneos "grandes", y menos aún ante el actual número uno del ranking mundial, quizá el mejor de toda la historia, con semejante demostración de coraje y templanza.
Difícil era imaginar a mediados de 2004, cuando Gastón Gaudio se alzó con Roland Garros en la capital francesa, que cinco años después otro argentino iba a entrar en el altar de los ganadores de Majors junto con el propio Gato, Guillermo Vilas y Gabriela Sabatini.
Difícil era, no porque faltaran buenos tenistas, sino porque lograr un Grand Slam parecía casi inaccesible para alguien nacido por estas latitudes.
A partir de aquella recordada final del Abierto parisino, el subcampeón Guillermo Coria se perfilaba para estar en la discusión grande del tenis a nivel mundial, pero a partir de allí tomó una peligrosa pendiente que derivó en su retiro el último verano.
Hasta el bueno de Mariano Puerta estuvo en las puertas de conseguir un Grand Slam en 2005 al arribar a la final de Roland Garros. Dio pelea, jugó cada pelota como la última, pero terminó cediendo ante el español Rafael Nadal, quien ganaría de manera consecutiva ese y los siguientes tres torneos.
Luego, las miradas apuntaron al cordobés David Nalbandian. El nacido en Unquillo, el 1 de enero de 1982, fue el abanderado en cada una de las últimas ediciones de la Copa Davis que disputó el elenco argentino.
Fue el estandarte para buscar la Ensaladera de Plata tan negada en las dos finales disputadas por el equipo dirigido por Luli Mancini en 2006 y en 2008, pero en ambas los triunfos serían ajenos. De Rusia primero, en el estadio Olímpico de Moscú, y de España después, en el Polideportivo Islas Malvinas de Mar del Plata.
Lógicamente, tal afirmación está basada en los resultados que consiguió Nalbandian en el último lustro y que lo ubicaron año tras año entre los diez mejores del planeta y como el mejor argentino de la época.
Pero hace un año y dos meses, el nombre de Juan Martín Del Potro comenzaría a dar definitivamente los primeros pasos para llamar la atención del mundo tenis.
Ganó de manera consecutiva cuatro títulos (Sttutgart, Kitzbuhel, Los Angeles y Washington), en una racha positiva que incluyó 23 victorias al hilo. Cayó en los cuartos de final del US Open ante el escocés Andy Murray, aunque días después depositó a la Argentina en la final de la Copa Davis al vencer en el encuentro decisivo al ruso Igor Andreev en el polvo de ladrillo del Parque Roca.
El fuerte dominio desde el saque y que posteriormente impone con su drive diestro punto a punto dieron al argentino los elementos principales para construir cada victoria hasta el lunes. Las mismas que lo llevaron a ganar el abierto de Auckland y repetir en Washington en agosto pasado.
Pero el triunfo más grande de su carrera lo lograría llamativamente un lunes, a causa de las inclemencias climáticas.
Luego de vencer por paliza en tres sets a Rafael Nadal por un triple 6-2 (en lo que representó la derrota más abultada para el manacorí en Grand Slam), tuvo que enfrentar a Roger Federer.
Comenzó dubitativo, es verdad. Pero después sacó a relucir todo su repertorio para doblegar al suizo en cinco sets y ahogarle el sexto título consecutivo en Nueva York, su 16º Grand Slam.
Del Potro demostró estar en un momento excepcional, a nivel tenístico y a nivel mental. Por ello la pregunta seguirá flotando en el aire y quizá sólo él sea capaz de responderla. ¿Será el tandilense el primer número uno delmundo argentino? Va en busca de ello.

5 sept 2009

Ni la cancha ni el público, el mal juego


No se trata de aprovechar el momento. Ni de hacer leña del árbol caído. Pero la verdad, la derrota de Argentina, más que merecida, a manos de Brasil, en Rosario, dejó en claro que en la cancha son 11 contra 11. Nada más.
Que la presión del público puede influir, que el mejor o peor estado del campo de juego también. Pero en definitiva, son los protagonistas, dentro de la cancha, los que hacen que un equipo gane o pierda.
No caben dudas de que Maradona es verborrágico por demás. Dice lo que piensa, cosa que está bien, pero a veces dice sin pensar, cosas que está mal.
El técnico de la selección argentina dijo que el estadio Monumental no proporcionaba ese "calor" que necesitan los jugadores. El famoso jugador número 12. Se quejó también del césped de la cancha de River. En contrapartida, no fue lo suficientemente autocrítico para con su línea de juego.
Pensó que la decisión de jugar en Rosario, sede del Mundial, sería diferente. Que el apoyo de la gente sería más tangible. Y quizás lo fue. Al igual que el hermoso billar que dejó evidenciar el pasto del Gigante de Arroyito.
Sin embargo, faltó lo que viene faltando desde hace tiempo: el fútbol. Nada menos. Aquello que permite generar juego, llegar al arco de enfrente, lastimar, convertir. En fin, ilusionar.
Llegó el momento de recapacitar. Mirar para el interior. Reconocer aspectos negativos propios y tratar de fortalecer aquellos positivos, que indudablemente debe tener en la retina el "10".
Nadie se imaginaba quedar fuera del Mundial hace una semana. Tampoco debiera hacerlo ahora. Pero la realidad y, fundamentalmente, el pobre nivel de juego, comienzan a abrigar a más de uno. Por suerte, aún hay tiempo y materia prima como para revertir este pálido presente...

29 ago 2009

Poca voluntad; mucha materia prima


¿Porqué a la hora de “reforzar” un plantel, se buscan jugadores de afuera? Todos se preguntan -nos preguntamos, mejor dicho- lo mismo. Esto hablando de categorías a nivel nacional, donde el torneo Argentino B y A son las claras muestras.
Lastimosamente para nosotros, como misioneros, los clubes –no todos- buscan incorporar jugadores extranjeros. Quizás mal asesorados. Quizás por una negativa influencia de los representantes que sólo desean hacer unos buenos pesos. Quién sabe.
Lo concreto es que el fútbol misionero ha dado sobradas muestras de que cualquier equipo de la tierra colorada bien podría nutrirse lo suficientemente con el inmenso semillero que los dirigentes no se entusiasman en conocer.
El Torneo Provincial, sin ir más lejos, es el fiel reflejo del criadero de buenos valores existentes por estos pagos. Lástima, insisto, la poca predisposición de los dirigentes locales para saber, querer y tratar de encontrarlos.
Claro que, afortunadamente, hay excepciones. Adolfo Esteche, el goleador y figura de la Asociación de Clubes de Mado Delicia, fue observado y rápidamente llevado a la entidad de Villa Sarita.
Crucero, en tanto, para no ser menos, en un abrir y cerrar de ojos incorporó a Carlos Adrián Gómez, de gran desempeño para Atlético Oberá en el Provincial, a quien sumó a la lista de buena fe para el Argentino A. Y aunque sea una cuestión de gustos, criterio y conocimiento, no caben dudas que en los otros representantes misioneros también hay, hubo y habrá jugadores que merezcan ser observados “clínicamente”.
Por otra parte, pero en el mismo sentido, el arranque de la Liga Posadeño potenció esta hipótesis respecto a los “buenos valores”.
Un equipo debutante, del que poco se conocía, como Garupá Propiedades, sorprendió positivamente con algunos juveniles provenientes de la liga amateur más grande del país. Pero el caso más alentador estuvo en la figura del diminuto Ricardo Dávalos, que viene de jugar en Merlo, que, si hay que sincerarse, tiene corta vida en el ámbito local.
Muchas veces resulta imposible poder ver todo el fútbol que se tiene sobre la mesa. Incluso para los periodistas. Sin embargo, sería un guiño para el crecimiento del fútbol que dirigentes, representantes, entrenadores y asistentes recorran las canchas para “rescatar” y darles vida a tantos chicos que bien pueden algún día llegar a la elite.
Falta voluntad. Pero sobra materia prima.

23 ago 2009

Pasó el debut, pero hay cosas para mejorar


El cambio de categoría le dejó su huella a Crucero del Norte.
Las cuatro temporadas en el Argentino B ya quedaron en el pasado, y el inicio en el Argentino A fue más duro de lo esperado.
El exiguo como sacrificado 1-0 sobre Sportivo Belgrano de San Francisco fue el fiel reflejo de que ascender al Nacional B serán tan o más espinoso que lo que significó subir a la tercera categoría del fútbol argentino.
Para marcar paralelismos, un Argentino A sería a un Argentino B, lo que una Primera División a un Nacional B.
En las categorías "B" se corre mucho, abunda el juego friccionado y la pierna fuerte. En los torneos "A", en cambio, hay más espacios, los equipos salen a jugar y en líneas generales hay buen pie.
Crucero, que tiene un poco de las dos cosas (buen pie con Brítez, Cabrera y Soto; marca y sacrificio con Marczuk, Gamarra y los del fondo), ya debiera haber entendido el mensaje. Pero si de algo hay que tener cuidado en el Argentino A, es de los errores. Propios y ajenos. En el Argentino B una equivocación, dos, tres o cuatro pueden pasar desapercibidos, pero en el A puede costar mucho más que tres puntos.
Por eso a Crucero hay que dejarle la puerta abierta. Nada puede ser más importante que ganar cuando se hace un estreno en una competencia superior, con los nervios que eso implica y cuando enfrente hay un rival cuyo plantel está integrado en su totalidad por jugadores con pasado en la B Nacional.
Será cuestión de ir afinando detalles. De adaptarse a la categoría. De encontrar los errores y aprender de ellos. Sólo allí habrá espacio para preguntarse -y responderse- si Crucero, el abanderado de Misiones, tiene chapa como para soñar con un nuevo ascenso...

15 ago 2009

Un ejemplo a seguir


Para ser catalogado de ídolo no alcanza con estar en la cumbre de un torneo, ganar un certamen importante, tener unos cuántos millones en la cuenta bancaria o representar a un país.
Ganarse el corazón, el amor y la simpatía de la gente requiere cosas mucho más profundas. Y a veces, no están directamente relacionadas con una actuación deportiva.
El fiel reflejo de un deportista que, sin estar en los primeros planos de los medios nacionales e internacionales, supo ser reconocido como ejemplo a seguir, es el golfista Daniel Vancsik.
El posadeño, ganador del Abierto de Italia hace un par de meses, se hizo tiempo en su apretada agenda internacional y dedicó el Día del Niño a los más chicos jugando, compartiendo y donando premios a la Escuela de Menores "Roberto De Vicenzo" del Tacurú, donde se formó deportivamente.
El Colo, que hace 10 años hasta llegó a pedir dinero para el colectivo y que siempre tuvo que recurrir a hierros prestados para formarse golfísticamente, hoy, afortunadamente, devuelve todo de la mejor manera.
La simpleza con la que se desenvuelve, la humildad con la se maneja, el entusiasmo que le pone a cada concepto que brinda y la pasión que le mete al juego no hace más que entusiasmar a aquel que recién se inicia en la materia. Son actitudes contagiosas, persuasivas. De esas que producen placer.
Por esto, considerar a Vancsik como un ídolo no es exagerar. Es reflejar lo que se percibe cuando el Colo está rodeado de los suyos, de esos que le siguen cada paso en cada torneo en cada punto del planeta. Y bien merecido lo tiene. Porque nunca se subió al tren de la soberbia, la misma que sepulta a grandes referentes del deporte. Nunca se negó a firmar un autógrafo. Regalar una sonrisa. Devolver un favor. Ayudar.
Por eso, y mucho más, el Colo es uno de los más grandes deportistas de la historia de Misiones. Nada menos...

8 ago 2009

Los amistosos, ¿sirven?


Muchas respuestas para una sola pregunta. Y todas deben tener algo de cierto.
Está claro que para los entrenadores, tener minutos de fútbol les brinda la posibilidad de ir definiendo esquemas de juego, nombres, hombres y posiciones. Practicar sistemas diferentes y trabajar con piezas nuevas.
Sin embargo, en muchos casos, aunque no lo reconozcan, los técnicos buscan un resultado positivo cuando el rival proviene de una categoría superior.
A nivel mundial, no caben dudas (no debieran caber, cuanto menos) de que las giras que hacen los grandes equipos de Europa y América hacen viajes a los distintos rincones del mundo con el principal objetivo de recaudar, agigantar las arcas y acumular riqueza.
Pero salvando las distancias, lo que hacen Guaraní y Crucero del Norte previo al comienzo del Argentino B y A, respectivamente, está más pensando en encontrar el "equipo ideal" que será protagonista en cada competencia.
Encontrar equivalencias entre la derrota que sufrió el supuesto equipo titular de la Franja frente a La Picada, donde cayó 1 a 0, y el valioso empate en Corrientes ante Boca Unidos, conjunto de la B Nacional, días más tarde, parece complicado. En todo caso, lo que importa es analizar el engranaje colectivo del equipo. Lo concreto es que los simpatizantes franjeados no saben bien qué pensar acerca del real potencial que tendrá Guaraní, y si hay materia prima como para ilusionarse con el ascenso o, mejor no pensarlo, en pelear abajo por mantener la categoría.
Algo similar ocurre en Crucero del Norte. Que el Colectivero se mantenga invicto en materia de amistosos no es parámetro de nada. Obvio que no perder con equipos como Universal y Olimpia de Paraguay, y ganarle a Chaco For Ever, de una categoría inferior, marcha, como mínimo, que el equipo estará en la pelea. Además, y no es un dato menor, el Colectivero mantuvo el 100 por ciento de la base titular del equipo que logró el ascenso.
En cualquiera de los dos casos, los resultados debieran ser sólo un dato anecdótico, intrascendente; secundario en última instancia. Pero siempre que sirvan para analizar, examinar y experimentar nuevas alternativas, los amistosos sirven. La competencia oficial se encargará de determinar en qué medida.

1 ago 2009

Por el bien del pibe, llegó la hora de recapacitar



Antes que nada, resulta imperioso destacar la inocencia de Javier "La Cobra" Andino, con seguridad uno de los mejores deportistas que dio Misiones en la última década.
Sin embargo, la actitud del padre, Rubén Andino, promotor de espectáculos boxísticos, poca favorece al crecimiento del pibe.
Andino padre fue a buscar a Pedro Cardozo, un santesino de 35 años, como rival de La Cobra, para la pelea que se llevó a cabo el pasado viernes en el Consejo de Deportes.
No obstante, por negligencia, incapacidad o desconocimiento, Rubén Andino lo único que pretende es que su hijo sume números en el campo rentado, aun a costa de rivales que lejos están de ofrecerle una resistencia diferente a la que se da en el campo amateur.
En la planilla de Cardozo, totalmente acéfala, figuraba un combate realizado el 22 de octubre de 2009, lo que habla a las claras de la poca seriedad del rival.
Afortunadamente, la Comisión Municipal de Box no permitió la realización del combate con Cardozo como protagonista, e inmediatamente fueron a buscar contricante: Osvaldo Díaz, un púgil nacido en Buenos Aires y criado en Misiones.
Ganó Andino, por puntos. Pero llegó la hora de que el promotor y organizador se dé cuenta de que no a cualquier precio se debe llegar a la gloria.
Por el bien del deporte misionero, en este caso del boxeo, todos queremos ver a Javier Andino en lo más alto de la cúspide. Es momento de buscar rivales de fuste, que permitan percibir el verdadero nivel y las reales condiciones de La Cobra. Que cada velada no sea sólo un "número más", sino una muestra concreta de que el deporte de los púgiles tiene materia prima como para ilusionarse.

24 jul 2009

Atlético San Jorge: favor con favor se paga


Cuando Sporting de Bahía Blanca confirmó que se bajaba del torneo Argentino B, los dirigentes del Consejo Federal inmediatamente se pusieron a pensar en reemplazantes. Y en este sentido, como suele suceder, son varios los clubes que se muestran interesados en jugar en la cuarta categoría del fútbol argentino.
Sin embargo, y como pocas veces sucede, el Consejo se inclina por "invitar" a aquellos equipos que mejores resultados deportivos obtuvieron en torneos de categorías inferiores.
El motivo de esta nota intenta explicar por qué fue Atlético San Jorge el 48º equipo del Argentino B y no Defensores de Formosa, los dos equipos que quedaron eliminados en la misma instancia de la promoción del Torneo del Interior 2009. Y la justificación concreta, los números que demuestran por qué el cuadro santafesino fue invitado en lugar del formoseño, se explican a continuación.
Se tomó en cuenta únicamente el desempeño de ambos equipos en la séptima fase del Torneo del Interior. Habida cuenta de que a lo largo del certamen el conjunto santafesino disputó dos partidos más que Defensores de Formosa, sólo se consideró el resultado de sus partidos en la última instancia de disputa (decisión que por otro lado puede juzgarse, con razón, como arbitraria).
En resumen, el club Defensores de Formosa, que enfrentó a Ferro Carril Sud de Olavarría en la séptima fase, sumó sólo un punto, producto del empate en el partido revancha, mientras que el club Atlético San Jorge sumó tres unidades en sus enfrentamientos ante Unión de Villa Krause, producto del triunfo en el partido de ida y la derrota de la revancha.
De cualquier manera, el Consejo le hizo pagar derecho de piso a San Jorge en el sorteo del fixture de la nueva temporada que se pondrá en marcha en pocas semanas.
La zona que le tocó al conjunto santafesino sorprendió. Los pronósticos iniciales preveían que jugaría con equipos de Morteros, Las Parejas, San Nicolás y Arroyo Seco.
Sin embargo, los destinos de San Jorge serán Misiones, Formosa, Corrientes, Chaco y Entre Ríos.
Paradoja: si te dimos una mano al permitirte jugar, te la sacamos a la hora del sorteo. La alegría que significó la invitación, seguramente traerá tristezas al momento de sacar balances, costear viajes, traslados y estadías...

18 jul 2009

La profesionalización del Argentino A, entre los negocios y los beneficios


Hace pocos días se conoció la medida. La AFA, a través del Consejo Federal, su inmediata sucursal para manejar el fútbol del interior del país, puso en marcha un plan para “profesionalizar” el torneo Argentino A.
Uno lee la palabra e inmediatamente incurre en conceptos relacionados a la mejora del deporte, al perfeccionamiento de las canchas, el florecimiento de las instituciones, etcétera. Sin embargo, y como en prácticamente todas las iniciativas nacidas bajo la figura de Julio Grondona, en el fondo, y al fin y al cabo, no hay otra finalidad que engrosar las arcas del por sí abultado ente recaudador que es el Consejo Federal.
¿De qué se trata concretamente eso de “profesionalizar” el Argentino A?
Indagando, averiguando y hurgando algunos archivos relacionados en la materia, no hizo falta desojar toda la margarita para corroborar todo aquello que se piensa, al menos desde este particular espacio, respecto a lo que busca el presidente de la Asociación del Fútbol Argentino y varios de sus vitalicios e inseparables secuaces.
En el mundillo de la pelota, profesionalizar es poner en condición de legal todo lo perteneciente a los papeles que relacionan a los jugadores con los clubes y a éstos precisamente con la AFA.
¿O Sea? Simple. Lo que la entidad madre del balompié nacional pretende es que en sus escritorios figuren todos los contratos de todos los futbolistas de todos los clubes del Argentino A. Esto, lógicamente, llevará a que todo se blanquee, como en realidad debería ser, aunque esto no es justamente lo que ansía Julito y compañía.
Luego de esa reunión del Consejo, donde se refirió al tema, quedaron muy satisfechos los clubes más “poderosos” de la categoría, a los que poco y nada les afecta la medida. Claro, al poder solventarse económicamente podrán sacar ventaja sobre el resto, indudablemente la mayoría. Esto es, los más pobres.
Pero aquí, tanto o más interesado que la AFA, aparece Agremiados, que también quiere ser parte de la repartija de la torta.
Para que se entienda mejor. El Argentino A es actualmente un torneo amateur. Y por lo tanto, sólo en excepcionales casos existe y figura en el Consejo Federal un contrato que vincule a un futbolista con un club. Estos convenios en la mayoría de los casos se hacen “de palabra” y por algunos meses, partidos, semanas o torneos. No obstante, la idea de la AFA es que estos acuerdos sean, como mínimo, por 12 meses, cuando todos sabemos que ni el más largo torneo Argentino A de la historia tuvo una duración superior a los ocho meses. ¿Y cómo hace el club, no precisamente el que puede, para seguir pagando el mismo sueldo en los restantes cuatro meses del año? Problemas económicos de los dirigentes de los clubes. Soluciones financieras para los de la AFA.
Por otro lado, no caben dudas respecto a que esta “profesionalización” beneficiará ampliamente a los futbolistas, que tendrán contratos fijos por un determinado periodo de tiempo, que tendrán su escala salarial y sueldos acorde a la categoría, donde tanto el más débil como el más fuerte deberán pagar cifras similares, con un piso en común. Y todos los integrantes de una lista de buena fe estarán en las mismas condiciones. Algo que lógicamente les servirá como marco legal a los 1000 jugadores de los 25 equipos del torneo. Pero eso ya es harina de otro costal.
Desde aquí abogamos largamente por los derechos del futbolista. Pero de la misma manera defendemos los intereses, el capital y el patrimonio de cada uno de los clubes del interior del país, que en casi todos los casos pierden más de lo que ganan frente a un organismo que sólo sabe concentrar riquezas.